Su peso económico es tan grande que representa entre el 20 % y el 23 % del Producto Bruto Interno (PBI) de Corea del Sur, lo que ha llevado a muchos analistas a describirlo como un “estado dentro del estado”.
Un imperio más allá de los teléfonos
Samsung Electronics es la cara más conocida del grupo, con su liderazgo mundial en smartphones y semiconductores, pero forma parte de un entramado mucho más amplio.
Construcción: a través de Samsung C&T, participó en proyectos icónicos como el Burj Khalifa en Dubai y las Petronas Towers en Malasia.
Astilleros: Samsung Heavy Industries es uno de los mayores constructores navales del planeta.
Seguros: Samsung Life Insurance es la aseguradora de vida más grande de Corea del Sur.
Salud: el Samsung Medical Center es uno de los hospitales más prestigiosos del país.
También cuenta con presencia en biotecnología, retail, defensa e industria química, consolidándose como un conglomerado de alcance global.
El peso de Samsung en la economía surcoreana
Según datos del Financial Times y del Banco de Corea, Samsung en su conjunto aporta más de una quinta parte del PBI nacional Solo Samsung Electronics representa alrededor del 15 % de las exportaciones del país, principalmente gracias a los chips de memoria DRAM y NAND, en los que es líder mundial.
En 2022, las ventas combinadas del grupo superaron los 245.000 millones de dólares, una cifra comparable al presupuesto nacional de Corea del Sur. Este nivel de concentración explica por qué en el país existe un dicho popular: “lo que es bueno para Samsung, es bueno para Corea del Sur”.
Críticas: ¿un “estado dentro del estado”?
El enorme poder económico de Samsung trae consigo críticas recurrentes. Al ser un chaebol, es decir, un conglomerado familiar con múltiples ramificaciones, ha sido señalado por su capacidad de influir en decisiones políticas, judiciales y regulatorias.
Los casos de corrupción que involucraron a ejecutivos de Samsung y altos funcionarios del gobierno reforzaron la percepción de que la compañía opera como un poder paralelo. Aun así, los chaebol fueron fundamentales en el desarrollo económico de Corea del Sur, transformando al país en una de las economías más dinámicas de Asia.
Samsung es mucho más que una marca de tecnología: es un actor clave en la economía y la política de Corea del Sur, con una influencia que trasciende lo empresarial. Su aporte de más del 20 % del PBI nacional y su rol en sectores estratégicos hacen que, para muchos, funcione como un verdadero estado dentro del estado.