SALUD

Publicado 05/02/2026

Investigadores del CONICET desarrollan software con IA para estudiar proteínas clave en enfermedades neurodegenerativas

Un equipo de científicos del CONICET desarrolló un software basado en Inteligencia Artificial que permite analizar proteínas asociadas a enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer y el Parkinson, entre otras patologías que afectan al sistema nervioso.
Compartir
Compartir por Facebook Compartir por WhatsApp Compartir por X Compartir por Telegram

Un equipo de científicos del CONICET desarrolló un software basado en Inteligencia Artificial que permite analizar proteínas asociadas a enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer y el Parkinson, entre otras patologías que afectan al sistema nervioso.

Cristina Marino-Buslje, investigadora del CONICET en la Fundación Instituto Leloir y coautora del trabajo.

 

El avance apunta a mejorar la comprensión de cómo se comportan ciertas proteínas mal plegadas, un fenómeno central en este tipo de enfermedades. Estas proteínas tienden a agregarse de forma anómala en el cerebro, generando daños progresivos en las neuronas. El nuevo software permite estudiar esas estructuras de manera más rápida, precisa y a gran escala, algo difícil de lograr con métodos tradicionales.

Según explicaron los investigadores, la herramienta utiliza modelos de IA entrenados para identificar patrones estructurales y dinámicos en proteínas, lo que facilita detectar comportamientos asociados al desarrollo de enfermedades neurodegenerativas. Esto abre la puerta a mejores diagnósticos tempranos y a nuevas estrategias para el diseño de fármacos.

 

 

Uno de los puntos más relevantes del desarrollo es que automatiza procesos complejos de análisis molecular, reduciendo tiempos de investigación y optimizando recursos computacionales. En la práctica, la IA permite simular y comparar miles de configuraciones proteicas, algo que antes demandaba meses de trabajo manual.

Desde el CONICET destacan que este tipo de herramientas no reemplaza el trabajo experimental, pero sí lo potencia: orienta hipótesis, acelera ensayos y mejora la toma de decisiones científicas. Además, el software fue pensado como una plataforma flexible, adaptable al estudio de otras enfermedades donde las proteínas cumplen un rol central.

 

 

El desarrollo se inscribe en una tendencia global: la convergencia entre biología, computación e Inteligencia Artificial como motor de la investigación biomédica. En ese contexto, el aporte argentino refuerza el rol del sistema científico nacional en áreas de frontera tecnológica con impacto directo en la salud.

El avance también demuestra que la IA aplicada a la ciencia no es solo una promesa, sino una herramienta concreta que ya está transformando la investigación en enfermedades complejas, con potencial impacto clínico a mediano y largo plazo.