SALUD

Publicado 03/02/2026

El CONICET consolida un centro de referencia regional para validar biofármacos de última generación

Una unidad del CONICET y la Universidad Nacional de Rosario se consolidó como referente regional en la validación de biofármacos de última generación, con una capacidad analítica única en el país y en el Cono Sur (excepto Brasil).
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Una unidad del CONICET y la Universidad Nacional de Rosario se consolidó como referente regional en la validación de biofármacos de última generación, con una capacidad analítica única en el país y en el Cono Sur (excepto Brasil).

Se trata de la Unidad de Espectrometría de Masas (UEM) del Instituto de Biología Molecular y Celular de Rosario, que gracias a una inversión cercana al millón de dólares en tecnología de vanguardia puede analizar con altísima precisión anticuerpos monoclonales utilizados en terapias contra el cáncer.

 

El equipo científico trabajando en la UEM: Germán Rosano, Enrique Morales y Alejo Cantoia. Foto: IBR/ Elizabeth Karayekov

 

Desde su creación en 2021, bajo la dirección del investigador del CONICET Eduardo Ceccarelli, la UEM se transformó en un nodo donde confluyen investigación científica, innovación tecnológica y vinculación con el sector productivo. Hoy, funciona de manera continua y recibe solicitudes todas las semanas de instituciones y empresas de Argentina y la región.

 

Germán Rosano, actual director de la UEM en la sala de instrumental de IBR. Foto: IBR/ Elizabeth Karayekov.

 

“La espectrometría de masas nos permite conocer en pocas horas la identidad exacta de miles de moléculas, sus modificaciones químicas y su grado de pureza”, explica Germán Rosano, investigador del CONICET en el IBR y actual director de la UEM. Hasta el momento ya realizaron casi 250 servicios y analizaron alrededor de 2.000 muestras, con costos competitivos y asesoramiento personalizado, evitando el envío de material al exterior.

 

Eduardo Ceccarelli preparando el flamante equipamiento para su primer análisis. Foto: gentileza de los investigadores.

 

El salto cualitativo llegó con la incorporación del módulo BioPharma, que permite analizar proteínas intactas de gran tamaño, algo clave para validar biosimilares y anticuerpos monoclonales complejos. Esto posiciona a la UEM como el único proveedor de este tipo de análisis en Argentina y en gran parte de América del Sur.

Este avance resulta central en un contexto donde las patentes de medicamentos biológicos comienzan a vencer y se vuelve indispensable demostrar que los nuevos biosimilares son estrictamente equivalentes a los originales en estructura, modificaciones y seguridad. La espectrometría de masas es, en este campo, el estándar de oro internacional.

 

Técnicos de CONICET llevan adelante la preparación de muestras y operación del complejo equipamiento de la UEM. En la foto: Enrique Morales y Alejo Cantoia. Foto: IBR/ Elizabeth Karayekov

 

Además, la UEM trabaja con anticuerpos conjugados, terapias que combinan anticuerpos con drogas altamente potentes para atacar células tumorales con mayor eficacia y menos efectos adversos. Medir con precisión estas moléculas es crítico para la calidad y seguridad de los tratamientos.

A la investigación y los servicios se suma un fuerte eje de formación. En 2025, la unidad capacitó a especialistas de ocho países de América Latina, incluyendo investigadores, empresas y organismos reguladores. La Argentina empieza así a exportar conocimiento estratégico en biotecnología avanzada.

 

El equipo de la UEM junto a los estudiantes seleccionados para el curso internacional realizado en IBR. Foto: gentileza de los investigadores.

 

El resultado es claro: la ciencia pública argentina cubrió un vacío histórico y hoy ofrece capacidades críticas para la salud, la industria y la soberanía tecnológica del país.