Las ofensivas de Amazon y de plataformas asiáticas de bajo costo como Temu están redefiniendo las reglas del juego, especialmente en un contexto de mayor sensibilidad por precios entre los consumidores, informó Bloomberg.
Brasil representa la mayor economía de América Latina y un punto crucial de expansión para MercadoLibre, aunque —según estimaciones recientes— apenas 15 % de la población compra online. Eso implica un enorme margen de crecimiento, pero también una competencia feroz por ganar clientes. En los últimos días, las acciones de MercadoLibre han sufrido una caída significativa: bajaron casi un 8 % en una sesión y acumulaban una baja de 6 % en las tres semanas recientes. Actualmente cotizan cerca de los US$ 2.000.

El detonante fue un acuerdo de Amazon con la financiera local Nu Holdings Ltd. (NU), con sede en São Paulo, para ofrecer crédito y nuevas opciones de pago a clientes brasileños. Eso le da a Amazon una ventaja competitiva en financiamiento y accesibilidad.
Para no quedarse atrás, Mercado Libre ha activado su propio contraataque: invirtió cerca de US$ 19 millones en cupones para su Black Friday —el mayor gasto en esa fecha hasta ahora—, lo que sería aproximadamente el doble de lo que invirtió Amazon. También redujo los márgenes para ofrecer envíos gratuitos, una estrategia dirigida a atraer consumidores sensibles al precio, aunque ello implique sacrificar rentabilidad.
Si Mercado Libre logra mantener su posición, confirma su dominio regional, pero si Amazon o Temu ganan tracción, el mercado podría fragmentarse con efectos sobre precios, márgenes, logística y oferta de servicios digitales. La pelea no es solo por volumen: implica una redefinición del equilibrio entre escala, rentabilidad y sostenibilidad de las operaciones. La decisión de sacrificar márgenes por cuota de mercado pondrá presión sobre resultados financieros en el corto plazo.