INTELIGENCIA ARTIFICIAL

Publicado 28/11/2025

Empresas chinas recurren al exterior para entrenar modelos de IA

Grandes empresas tecnológicas chinas como Alibaba y ByteDance cada vez más entrenan sus modelos de Inteligencia Artificial (IA) en centros de datos ubicados en el sudeste asiático, según informaron Reuters y Financial Times.
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Grandes empresas tecnológicas chinas como Alibaba y ByteDance cada vez más entrenan sus modelos de Inteligencia Artificial (IA) en centros de datos ubicados en el sudeste asiático, según informaron Reuters y Financial Times.

 

Ese traslado obedece a que Estados Unidos restringió desde abril la exportación hacia China de chips avanzados de Nvidia, en particular los H20, esenciales para entrenar modelos de lenguaje de gran escala.

En la práctica, estas firmas chinas alquilan capacidad en data centers propiedad de entidades no-chinas, lo que les permite sortear las limitaciones impuestas desde Washington.

Hay excepciones: por ejemplo DeepSeek —una firma que había acumulado un stock de chips Nvidia antes del veto— continúa entrenando localmente, mientras además colabora con empresas nacionales de semiconductores (como Huawei) para desarrollar su propia infraestructura de IA.

Aunque Reuters no pudo verificar de forma independiente todos los detalles del informe original del FT, la tendencia señala un movimiento estratégico profundo en la industria tecnológica china.

 

 

Este cambio redistribuye parte del “backend” de la innovación hacia otros países: centros de datos en Singapur, Malasia u otras naciones del sudeste asiático se convierten en nodos clave para el entrenamiento de modelos de IA de primera línea. Así, la arquitectura global de IA se vuelve más dispersa y menos dependiente del territorio donde se gestó originalmente el modelo.

Este fenómeno puede generar una externalización estratégica del poder computacional: el “corazón” de los modelos (entrenamiento pesado) se “alquila” en el extranjero, mientras que la inferencia y los servicios dirigidos a usuarios chinos podrían seguir operando dentro del país, reduciendo la exposición a sanciones directas.

 

 

El salto offshore también puede profundizar la “carrera global de IA”: otras regiones que hospeden centros de datos podrían transformarse en hubs críticos, con influencia sobre la dirección del desarrollo de IA.

Para China representa una solución temporal o de transición frente a restricciones externas. Pero a la vez, deja en evidencia que la ambición china de liderazgo en IA aún depende —en parte— de redes globales.