NUEVAS TECNOLOGÍAS

Publicado 03/06/2026

Ciencia argentina para la ganadería: descubren cómo resiste un parásito que afecta la reproducción bovina

Un equipo del CONICET logró describir la estrategia de resistencia de Tritrichomonas foetus, el parásito que causa la tritricomonosis bovina. El avance puede ser clave para mejorar el control sanitario de los rodeos, reducir pérdidas reproductivas y desarrollar nuevas herramientas para la producción ganadera.
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Un equipo del CONICET logró describir la estrategia de resistencia de Tritrichomonas foetus, el parásito que causa la tritricomonosis bovina. El avance puede ser clave para mejorar el control sanitario de los rodeos, reducir pérdidas reproductivas y desarrollar nuevas herramientas para la producción ganadera.

La ganadería argentina enfrenta desde hace décadas un problema silencioso pero de alto impacto productivo: la tritricomonosis bovina. Se trata de una enfermedad infecciosa que afecta la reproducción de los bovinos y puede provocar importantes pérdidas económicas por fallas reproductivas, infertilidad temporaria y abortos en los rodeos.

Ahora, un equipo de investigación del CONICET en el Instituto Tecnológico de Chascomús —INTECH, CONICET-UNSAM— logró un avance relevante para comprender mejor el comportamiento del parásito que causa esta enfermedad: Tritrichomonas foetus.

El trabajo, publicado en Nature Communications, describe por primera vez de qué manera este microorganismo logra resistir condiciones adversas y sobrevivir frente al efecto de drogas antiparasitarias utilizadas históricamente en el sector.

 

A la izquierda, Tritrichomonas foetus enquistado. A la derecha, en condiciones normales, cuando no está sometido a situaciones de estrés. Foto: gentileza investigadora

 

Un problema sanitario con impacto productivo

La tritricomonosis bovina fue descubierta hace más de un siglo, pero sigue siendo una preocupación para la producción ganadera. Su impacto no está solamente en la sanidad animal, sino también en la eficiencia reproductiva de los rodeos.

Cuando la enfermedad circula dentro de un establecimiento, puede afectar directamente los índices de preñez y generar pérdidas económicas importantes. Por eso, la principal herramienta de control sigue siendo el manejo sanitario: diagnosticar, identificar animales positivos y separarlos del rodeo.

El problema es que los tratamientos utilizados durante décadas dejaron de ser una opción efectiva. El parásito desarrolló resistencia a drogas como el metronidazol, que fue empleado históricamente para combatirlo y luego dejó de utilizarse en la década del 80.

 

Qué descubrió el CONICET

El equipo liderado por la investigadora Verónica Cóceres demostró que Tritrichomonas foetus puede formar quistes o estructuras de resistencia cuando es sometido a situaciones de estrés.

Ese estrés puede ser provocado por la falta de nutrientes, cambios en el pH o la exposición a drogas antiparasitarias. Frente a esas condiciones, el parásito activa una estrategia de supervivencia que le permite permanecer en estado latente hasta que el ambiente vuelve a ser favorable.

El hallazgo es importante porque ayuda a explicar cómo y por qué el parásito logra resistir terapias antiparasitarias y persistir en condiciones adversas.

A partir de ensayos in vitro, los investigadores analizaron las características de las paredes quísticas que forma el microorganismo. Esa descripción biológica permite comprender mejor su capacidad de supervivencia y abre una nueva línea de investigación sobre su persistencia ambiental y su rol en la transmisión de la enfermedad.

 

Equipo de trabajo del INTECH. Foto: gentileza investigadora.

 

Tecnología, diagnóstico y manejo de rodeos

El avance no se limita al plano científico. También puede tener consecuencias concretas para la producción ganadera.

Comprender cómo resiste el parásito permite pensar nuevas estrategias de control, mejores herramientas de diagnóstico y posibles tratamientos alternativos. En un contexto donde la ganadería necesita mejorar eficiencia, sanidad y trazabilidad, este tipo de investigaciones puede convertirse en un insumo clave para la toma de decisiones en los establecimientos.

La información generada por el equipo del CONICET podría ayudar a revisar las actuales estrategias de manejo sanitario, especialmente en relación con los modos de transmisión del parásito y su capacidad de persistir bajo formas resistentes.

 

Un parásito que puede multiplicarse después de resistir

Uno de los datos más relevantes del estudio es que los quistes no son solamente una forma de defensa. También funcionan como una etapa de latencia en la que el parásito puede replicar su ADN.

Esto significa que, mientras permanece en pausa, Tritrichomonas foetus puede generar múltiples copias de su material genético. Luego, cuando recibe un estímulo favorable y ocurre el desenquistamiento, de un único individuo pueden emerger numerosos parásitos.

Este mecanismo cambia la manera de entender la biología del microorganismo y puede tener implicancias importantes para la epidemiología de la infección en los rodeos.

 

 

Ciencia aplicada al campo

El trabajo del INTECH muestra cómo la investigación científica puede aportar respuestas a problemas concretos de la producción. En este caso, el conocimiento sobre la biología del parásito puede contribuir a mejorar la sanidad animal, reducir pérdidas reproductivas y fortalecer la eficiencia de los sistemas ganaderos.

Desde el equipo de investigación remarcan la necesidad de construir un vínculo directo entre el sector científico y el sector productivo. De hecho, ya trabajan con productores de Chascomús para evaluar el comportamiento de Tritrichomonas foetus en condiciones reales de ambiente.

El avance plantea una idea central: para mejorar la productividad ganadera no alcanza solo con más manejo o más control, también hace falta más conocimiento, más tecnología y más ciencia aplicada al territorio.