La defensa de los modelos abiertos de inteligencia artificial dejó de ser una posición sostenida únicamente por desarrolladores independientes. Microsoft, Nvidia, Meta, OpenAI, Cisco, IBM, Dell, Palantir y otras compañías centrales de la economía tecnológica mundial firmaron una carta en la que reclaman preservar el desarrollo de modelos cuyos parámetros puedan descargarse, modificarse y ejecutarse en infraestructuras propias.
El documento, publicado por Microsoft bajo el título Open Weights and American AI Leadership, sostiene que Estados Unidos no mantendrá su liderazgo dependiendo exclusivamente de un pequeño grupo de modelos cerrados. En total, la declaración reúne a 35 empresas, fondos, fundaciones y organizaciones tecnológicas que representan prácticamente todos los niveles de la cadena de valor de la IA: chips, centros de datos, nube, modelos fundacionales, ciberseguridad, software empresarial, capital de riesgo y aplicaciones.
Más de USD 11 billones de poder económico
El peso económico de los firmantes es extraordinario. Las doce compañías que cotizan en Bolsa alcanzan, en conjunto, una capitalización aproximada de USD 11,16 billones, según los valores de mercado al cierre del 24 de julio de 2026.
El grupo está encabezado por Nvidia, valuada en alrededor de USD 5,04 billones. La empresa domina el mercado de procesadores gráficos utilizados para entrenar y ejecutar modelos de inteligencia artificial. Su adhesión resulta estratégica porque prácticamente todos los laboratorios de IA dependen, directa o indirectamente, de sus GPU y de su plataforma de programación CUDA.
Le sigue Microsoft, con una capitalización cercana a USD 2,84 billones. La compañía controla Azure, una de las tres mayores plataformas mundiales de computación en la nube, integra Copilot en sus productos empresariales y mantiene una alianza tecnológica y financiera decisiva con OpenAI.
Meta, valuada en aproximadamente USD 1,52 billones, es probablemente la empresa que más claramente convirtió a los modelos abiertos en una estrategia industrial. Su familia Llama permitió que miles de organizaciones construyeran aplicaciones sin depender exclusivamente de las interfaces comerciales de OpenAI, Google o Anthropic.

OpenAI le aporta peso tecnológico y financiero
Entre las empresas privadas sobresale OpenAI, creadora de ChatGPT y uno de los laboratorios que marcan la frontera tecnológica de la inteligencia artificial. La compañía informó en marzo de 2026 una ronda de USD 122.000 millones a una valuación posterior a la inversión de USD 852.000 millones. Su firma es especialmente significativa porque OpenAI construyó su negocio sobre modelos mayoritariamente cerrados, aunque también comenzó a incorporar alternativas de pesos abiertos.
La adhesión indica que la compañía diferencia entre su estrategia comercial y la necesidad de que exista un ecosistema abierto capaz de competir internacionalmente. Es también una señal política: OpenAI sostiene que las técnicas de destilación y aprendizaje a partir de otros modelos no deben confundirse automáticamente con la apropiación ilegal de propiedad intelectual.
Junto a OpenAI aparecen tres desarrolladores internacionales relevantes:
También firmó Reflection AI, laboratorio fundado por antiguos investigadores de Google DeepMind. La empresa, respaldada por Nvidia y valuada anteriormente en unos USD 8.000 millones, mantuvo conversaciones para captar capital a una valoración superior a USD 20.000 millones. Además, aseguró acceso a infraestructura de Nvidia alojada por SpaceX mediante un acuerdo que podría alcanzar los USD 6.300 millones.
Las empresas que permiten utilizar los modelos
Otro bloque decisivo está integrado por compañías que no necesariamente entrenan los modelos más grandes, pero proporcionan la infraestructura para que otras organizaciones puedan utilizarlos.
Hugging Face administra uno de los mayores repositorios mundiales de modelos, conjuntos de datos y herramientas de machine learning. Su importancia para la IA abierta puede compararse con la de GitHub para el software: es el lugar donde investigadores y empresas publican, descargan y prueban modelos.
GitHub, propiedad de Microsoft desde 2018, constituye la principal plataforma global de desarrollo colaborativo. Aunque no posee una valuación independiente —Microsoft la compró por USD 7.500 millones—, su infraestructura es central para la distribución de código abierto y para el trabajo cotidiano de millones de programadores.
Fireworks AI ofrece una plataforma para ejecutar y ajustar modelos abiertos con mayor velocidad y menores costos. Arcee AI desarrolla modelos pequeños y especializados para empresas; Prime Intellect construye infraestructura distribuida para entrenamiento y aprendizaje por refuerzo; y Nous Research es un laboratorio dedicado a producir modelos, conjuntos de datos y herramientas abiertas.
Arena, conocida por sus sistemas de comparación y evaluación de modelos, aporta una pieza diferente: permite medir qué modelos prefieren los usuarios y cómo se comportan frente a sus competidores. Replit, por su parte, transformó su plataforma de programación en un entorno para crear software mediante agentes de IA.
En este segmento también aparece OpenClaw, una fundación que desarrolla un asistente autónomo de código abierto capaz de ejecutarse localmente y conectarse con servicios de mensajería. Su influencia no proviene de una gran valuación financiera, sino de su adopción: su repositorio superó ampliamente las 300.000 estrellas en GitHub, convirtiéndose en uno de los proyectos de agentes más difundidos.

Ciberseguridad, software y control de los datos
La participación de CrowdStrike, Palo Alto Networks y Cisco refuerza uno de los argumentos centrales de la carta: los modelos abiertos también pueden utilizarse para fortalecer la defensa informática.
Los firmantes sostienen que depender solamente de sistemas cerrados concentra el riesgo en unos pocos proveedores. Los modelos abiertos permiten que universidades, agencias públicas y especialistas en seguridad los inspeccionen, sometan a pruebas y adapten para detectar amenazas.
En el software empresarial aparecen IBM, ServiceNow, Box y Telnyx. IBM impulsa su plataforma Watsonx y modelos Granite; ServiceNow incorpora agentes en los procesos de grandes organizaciones; Box utiliza IA para analizar y administrar documentos; y Telnyx brinda comunicaciones programables, redes y capacidades de inferencia.
Palantir ocupa una posición particular. Su software se utiliza en agencias de defensa, inteligencia, salud y grandes empresas. Su firma vincula la defensa de los modelos abiertos con la autonomía tecnológica del Estado y con la posibilidad de ejecutar IA sobre información altamente sensible sin entregar los datos a un proveedor externo.
Capital de riesgo y poder para crear nuevas empresas
La declaración también recibió el respaldo de algunos de los actores más influyentes del capital tecnológico.
Andreessen Horowitz —a16z— administra más de USD 90.000 millones y es uno de los mayores inversores en inteligencia artificial, defensa, criptomonedas, infraestructura y software. Su peso no surge de una capitalización bursátil, sino de su capacidad para financiar y orientar a centenares de startups.
Y Combinator es la aceleradora que participó en el nacimiento de compañías como Airbnb, Coinbase, Stripe, DoorDash, Dropbox y Reddit. Más que una empresa individual, funciona como una usina de nuevos actores tecnológicos. Su apoyo implica que la disponibilidad de modelos abiertos es considerada una condición para reducir los costos de entrada de futuras startups.
Emergence Capital, especializado en software empresarial, completa el frente inversor. También participa American Innovators Network, una organización enfocada en promover políticas favorables para emprendedores y compañías tecnológicas estadounidenses.
Fundaciones que sostienen la infraestructura digital
La carta no está respaldada solamente por empresas. The Linux Foundation representa al ecosistema que mantiene algunos de los proyectos de código abierto más importantes del mundo, incluido Linux, base tecnológica de servidores, nubes, supercomputadoras y dispositivos.
Mozilla, organización responsable de Firefox, aporta su trayectoria en defensa de estándares abiertos, interoperabilidad y competencia en Internet. Estas organizaciones no poseen una valoración bursátil comparable con Nvidia o Microsoft, pero tienen un peso institucional enorme: buena parte de la infraestructura digital mundial depende de proyectos coordinados o respaldados por ellas.
También figura OpenClaw Foundation, que conserva el desarrollo independiente del agente abierto OpenClaw.

De los minerales a las aplicaciones cotidianas
La diversidad de firmantes muestra que la discusión atraviesa toda la economía. Mariana Minerals utiliza software e inteligencia artificial para desarrollar y operar proyectos de minerales críticos destinados a energía, defensa y centros de datos. Su presencia recuerda que la IA también depende de cobre, litio, tierras raras y cadenas físicas de suministro.
DoorDash representa la aplicación de la IA en logística y servicios cotidianos. Sus sistemas utilizan algoritmos para asignar pedidos, calcular recorridos, anticipar demanda y coordinar comercios, repartidores y clientes.
Completan el listado American Innovators Network, Arcee AI, Arena, Emergence Capital y Telnyx, junto con emprendimientos de investigación como Prime Intellect, Nous Research y Reflection AI. Algunos tienen un peso económico todavía reducido, pero ocupan posiciones estratégicas en áreas emergentes como agentes, evaluación, entrenamiento distribuido y modelos especializados.
Una coalición que cubre toda la cadena de la IA
La fuerza de la carta no radica solamente en la cantidad de firmas. Nvidia aporta los procesadores; Dell, los servidores; Cisco, las redes; Microsoft, la nube; Meta, Mistral, Cohere y OpenAI, los modelos; Hugging Face y GitHub, la distribución; Palantir, IBM y ServiceNow, la llegada a gobiernos y empresas; CrowdStrike y Palo Alto Networks, la seguridad; y Andreessen Horowitz y Y Combinator, el financiamiento de la próxima generación de compañías.
Se trata, por lo tanto, de una coalición con poder económico, tecnológico e institucional suficiente para influir sobre la regulación estadounidense. Su mensaje a Washington es que la apertura ya no es solamente una filosofía de desarrolladores: se convirtió en una estrategia industrial y geopolítica.
Las empresas advierten que restringir prematuramente los modelos abiertos podría beneficiar a China, reducir la competencia y dejar la infraestructura crítica en manos de unos pocos proveedores. La carta reconoce que publicar los parámetros de un modelo implica riesgos, pero sostiene que la respuesta debe concentrarse en los usos ilegales concretos y no en prohibiciones generales.
Con más de USD 11 billones de valor bursátil representado, una de las empresas privadas más valiosas del planeta y las principales organizaciones del software abierto, los firmantes buscan dejar una definición política: el liderazgo en inteligencia artificial no dependerá únicamente de quién construya el modelo más poderoso, sino también de quién permita que el resto de la economía pueda utilizarlo, adaptarlo y controlarlo.
Fuente principal: “Open Weights and American AI Leadership”, carta y listado oficial de firmantes. Las valuaciones privadas fueron contrastadas con comunicados corporativos y reportes de OpenAI y Reuters sobre Mistral, Cohere y Reflection AI.