Uber acordó adquirir Delivery Hero, el gigante alemán propietario de PedidosYa, en una operación valuada en US$14.800 millones. Si obtiene las aprobaciones necesarias, la empresa estadounidense pasará a controlar la principal plataforma de entregas de la Argentina y dará un paso decisivo para convertir su aplicación en una “superapp” capaz de integrar viajes, alimentos, supermercados, farmacias y otros servicios.
La transacción no implica una compra directa y aislada de PedidosYa. Uber lanzó una oferta por la totalidad de Delivery Hero, que también controla marcas como Foodpanda, Talabat y Glovo. La combinación dará origen al mayor grupo de reparto de alimentos fuera de China, con presencia en 99 mercados y un volumen conjunto de operaciones estimado en US$236.000 millones durante 2025. El cierre está previsto para la segunda mitad de 2027 y depende de que Uber consiga más del 50% de las acciones y supere el análisis de los reguladores.
Por qué la Argentina es estratégica
El mercado argentino ocupa un lugar particular dentro de la operación. PedidosYa posee una red consolidada de usuarios, comercios, supermercados digitales y repartidores, mientras que Uber domina buena parte del negocio de la movilidad urbana. Además, Uber Eats regresó al país en 2026, inicialmente desde Córdoba, después de haber abandonado sus operaciones locales en 2020.
La compra permitiría unir esas dos estructuras. Uber podría ofrecer viajes y entregas desde una misma cuenta, con un único sistema de pagos, promociones cruzadas y una eventual integración de Uber One, su programa internacional de suscripción. Un usuario podría recibir beneficios tanto por pedir comida como por utilizar un vehículo, mientras los comercios accederían a una base de clientes mucho más amplia.
La apuesta coincide, además, con el anuncio realizado en marzo de 2026 de una inversión de US$500 millones de Uber en la Argentina durante los próximos tres años. Aunque la compañía no detalló cuánto de ese dinero estará vinculado al delivery, la adquisición de PedidosYa fortalece la posibilidad de que una parte se destine a logística, infraestructura tecnológica, expansión territorial y nuevos servicios.
Las mejoras tecnológicas que podría generar
El principal salto tecnológico estará en la combinación de dos enormes volúmenes de información: los datos de movilidad de Uber y el conocimiento de consumo, comercios y logística de última milla acumulado por PedidosYa. Con inteligencia artificial, esa información puede utilizarse para anticipar la demanda, ubicar repartidores antes de que se produzcan los pedidos y calcular rutas con mayor precisión.
También podrían mejorar los sistemas de asignación. Un mismo motor tecnológico tendría la posibilidad de coordinar conductores, motos, bicicletas y repartidores según la distancia, el tránsito, las condiciones meteorológicas y la demanda de cada zona. Esto permitiría reducir los viajes sin pasajeros o pedidos, disminuir los tiempos de espera y aprovechar mejor la capacidad disponible.
Para los comercios, la integración puede aportar herramientas más sofisticadas de análisis: predicciones de ventas, administración automática de inventarios, elaboración dinámica de menús, campañas segmentadas y recomendaciones de precios o promociones. Los supermercados digitales de PedidosYa también podrían incorporar más automatización en la preparación de pedidos y en la reposición de productos.
Uber podría sumar, además, tecnologías que ya ensaya en otros mercados, como entregas mediante vehículos autónomos, robots terrestres y drones. Su aplicación global facilitaría que esas experiencias lleguen a la región cuando la regulación y la infraestructura lo permitan. Sin embargo, hasta el momento las empresas no anunciaron un calendario específico para implementar estas soluciones en Argentina.