Una amplia coalición de empresas tecnológicas salió a defender el desarrollo de modelos de inteligencia artificial abiertos y pidió al Gobierno de Estados Unidos que no adopte regulaciones que puedan frenar la competencia, elevar los costos o trasladar la innovación hacia otros países. La iniciativa quedó plasmada en la carta “Open Weights and American AI Leadership”, publicada el 24 de julio y difundida inicialmente por Nvidia, Microsoft, Meta, IBM, Palantir, Dell, Hugging Face, Mozilla, Mistral, Perplexity y Y Combinator, entre otras organizaciones.
La primera versión del documento reunió 25 adhesiones, pero la lista fue ampliada durante las horas siguientes hasta alcanzar 32 empresas y organizaciones, con la incorporación de OpenAI, Cisco, Cohere, DoorDash, Fireworks AI, GitHub y Palo Alto Networks. La versión actualizada de la carta original publicada por Microsoft sostiene que el liderazgo estadounidense no dependerá de poseer un único modelo de frontera, sino de construir “un ecosistema fuerte y abierto” capaz de extender la IA a todos los sectores productivos.
Qué reclaman las empresas
Los firmantes pidieron a los responsables políticos que eviten “restricciones prematuras” sobre los modelos abiertos que puedan limitar la competencia o empujar el desarrollo tecnológico fuera de Estados Unidos. También reclamaron ampliar el acceso a capacidad de cómputo para universidades y startups, invertir en bases de datos y herramientas compartidas, y regular los daños concretos producidos por la IA en lugar de actuar únicamente sobre riesgos hipotéticos.
Los modelos abiertos permiten descargar, inspeccionar, modificar y ejecutar sus parámetros en infraestructura propia. No necesariamente revelan todo el código, los datos o el proceso de entrenamiento —por eso no siempre equivalen estrictamente a software de código abierto—, pero ofrecen a empresas, universidades y organismos públicos un grado mayor de control que los modelos cerrados utilizados exclusivamente mediante plataformas externas.
For my first post, I’m sharing a letter @NVIDIA signed on why open models matter.
AI will transform every industry, power every company, and be built by every country.
Open models strengthen safety and cybersecurity, accelerate innovation and diffusion, and enable sovereignty.… pic.twitter.com/t02bi51N4C — Jensen Huang (@JensenHuang) July 24, 2026
El argumento económico ocupa un lugar central. Según la carta, las organizaciones pueden utilizar modelos especializados y de menor costo para tareas cotidianas, reservando los sistemas de frontera para los problemas realmente complejos. Esa flexibilidad podría reducir la dependencia de un único proveedor, proteger los datos corporativos y evitar que el mercado de la IA quede concentrado en unas pocas compañías.
La seguridad divide a la industria
La coalición también cuestionó la idea de que los modelos cerrados sean automáticamente más seguros. “Depender únicamente de modelos cerrados no es inherentemente seguro: pueden ser vulnerados, utilizados de manera indebida o fallar de formas que personas externas no pueden detectar”, afirma el documento. Los sistemas abiertos, argumenta, permiten que investigadores y desarrolladores independientes examinen su comportamiento, encuentren vulnerabilidades y construyan nuevas protecciones.
La carta dedica especial atención a la destilación, un procedimiento utilizado para transferir capacidades de un modelo grande a otro más pequeño. Las compañías reconocieron que la extracción ilícita de información de sistemas cerrados plantea preocupaciones legítimas, pero advirtieron que la destilación también es una técnica habitual de investigación y que no debería ser equiparada automáticamente con el robo tecnológico.
Jensen Huang estrenó su cuenta en X con la carta
El CEO de Nvidia, Jensen Huang, eligió esta causa para realizar su primera publicación en X. “La IA transformará todas las industrias, impulsará a todas las empresas y será desarrollada por todos los países”, escribió. Agregó que los modelos abiertos fortalecen la seguridad y la ciberseguridad, aceleran la innovación y permiten la soberanía tecnológica. Huang concluyó que el mundo necesita tanto modelos cerrados de frontera como modelos abiertos. Su publicación original colocó el debate directamente en la agenda política de Washington.
El CEO de Microsoft, Satya Nadella, también difundió el documento y afirmó que los modelos de pesos abiertos son esenciales para un ecosistema saludable de inteligencia artificial. Microsoft mantiene una posición singular: es uno de los principales socios tecnológicos y financieros de OpenAI, pero al mismo tiempo ofrece modelos abiertos de terceros dentro de su infraestructura y busca que las empresas puedan elegir entre distintos proveedores. Este fue el mensaje publicado por Nadella.
Open-weight models are essential to a healthy AI ecosystem. Together with others across our industry, we are outlining a path for open-weight models to strengthen American competitiveness and expand economic opportunity, while protecting national security. https://t.co/Tr0sAzAxTD pic.twitter.com/opMwEbtpoq
— Satya Nadella (@satyanadella) July 24, 2026
Sam Altman respaldó inicialmente la iniciativa desde fuera de la lista. “Quiero que Estados Unidos gane en IA tanto en modelos de código abierto como propietarios, y me alegra ver esto”, escribió el CEO de OpenAI en su publicación en X. Horas más tarde, OpenAI fue incorporada oficialmente como firmante en la versión actualizada del documento.
Elon Musk también apoyó el planteo, aunque xAI y SpaceX no aparecen entre las compañías firmantes. “Esto tiene todo mi apoyo. Jensen tiene razón”, escribió el empresario al compartir el mensaje del CEO de Nvidia. Su pronunciamiento puede consultarse en X.
Las empresas que no firmaron
Las ausencias más relevantes son Anthropic, Google y xAI, tres compañías con modelos propios de alta capacidad. Tampoco figuran Amazon, Apple ni Oracle. Anthropic y Google mantienen una estrategia predominantemente cerrada para sus sistemas más avanzados, mientras que Musk respaldó la carta a título personal sin sumar formalmente a xAI. La posición de OpenAI cambió durante la jornada: no integraba la lista inicial de 25 organizaciones, pero terminó incorporándose a la nómina ampliada de 32 firmantes. Estas diferencias exponen los intereses enfrentados dentro de Silicon Valley: para algunas compañías, la apertura amplía el mercado; para otras, el control de los modelos, los datos y las interfaces comerciales constituye una parte central de su ventaja competitiva.
También existen intereses económicos detrás de la defensa de la apertura. Nvidia vende los chips necesarios para ejecutar tanto modelos cerrados como abiertos; Microsoft y otros proveedores de nube se benefician cuando más organizaciones despliegan IA; mientras que desarrolladores como Hugging Face, Mistral, Meta y Perplexity necesitan un ecosistema con alternativas al dominio de unas pocas plataformas. La carta, por lo tanto, es al mismo tiempo una declaración tecnológica, una ofensiva regulatoria y una disputa por el futuro reparto del mercado.
This has my full support.
Jensen is right. https://t.co/FubUPT6DVJ — Elon Musk (@elonmusk) July 24, 2026
La visita de Xi a Estados Unidos cambia la escala del debate
La ofensiva empresarial se produce en vísperas de un momento geopolítico decisivo. Donald Trump confirmó que Xi Jinping visitará Estados Unidos el 24 de septiembre y que la inteligencia artificial será uno de los temas principales de la conversación. “Hablamos de IA cuando estuve en Beijing y volveremos a hablar de eso”, declaró el presidente estadounidense. Antes del encuentro se prepara, además, el primer diálogo oficial sobre IA entre Estados Unidos y China durante la administración Trump, en el que se discutirían seguridad, propiedad intelectual, modelos de frontera y posibles restricciones a los sistemas abiertos chinos. Reuters informó sobre la visita y sobre las negociaciones bilaterales previstas para septiembre.
El trasfondo inmediato es el avance de laboratorios chinos como DeepSeek y Moonshot AI, cuyos modelos abiertos demostraron que China puede competir sin replicar exactamente el esquema comercial cerrado de OpenAI o Anthropic. Washington analiza posibles sanciones contra empresas chinas acusadas de utilizar modelos estadounidenses para entrenar sus sistemas mediante destilación. Pero una prohibición amplia también podría perjudicar a las compañías norteamericanas que desarrollan, alojan o comercializan IA abierta.
La carta intenta influir sobre esa discusión antes de que Trump y Xi definan un nuevo marco bilateral. La industria estadounidense está enviando un mensaje: competir con la IA abierta de China cerrando el ecosistema norteamericano podría fortalecer precisamente al rival que Washington busca contener. El debate ya no enfrenta solamente dos modelos comerciales. Define quién podrá desarrollar inteligencia artificial, quién controlará su infraestructura y qué países establecerán las reglas de la próxima etapa tecnológica.