MERCADOS

Publicado 16/05/2026

Trump endurece su discurso sobre Taiwán y los chips

En una entrevista con Fox News y durante su reciente visita a Beijing, el presidente estadounidense reforzó su visión sobre que la industria global de chips debe relocalizarse en territorio norteamericano y dejó señales ambiguas sobre Taiwán, el principal nodo mundial de fabricación avanzada de semiconductores.
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En una entrevista con Fox News y durante su reciente visita a Beijing, el presidente estadounidense reforzó su visión sobre que la industria global de chips debe relocalizarse en territorio norteamericano y dejó señales ambiguas sobre Taiwán, el principal nodo mundial de fabricación avanzada de semiconductores.

Las declaraciones se produjeron en paralelo a una definición clave de la administración estadounidense: el representante comercial de EE.UU., Jamieson Greer, confirmó en Bloomberg TV y luego ante Reuters que los controles de exportación sobre chips avanzados “no fueron un tema central” en las conversaciones con China. 

El mensaje expone uno de los principales dilemas geopolíticos de la nueva guerra tecnológica global. Washington mantiene restricciones sobre semiconductores avanzados y GPUs de Inteligencia Artificial para limitar el desarrollo militar y tecnológico chino, pero al mismo tiempo evita dinamitar completamente el vínculo comercial con Beijing en un momento de alta tensión económica global.

Durante la cumbre en China, Trump reconoció que Beijing busca reducir su dependencia tecnológica de Estados Unidos y desarrollar una industria nacional de chips. Según Reuters, el mandatario afirmó que China probablemente no quiera depender de hardware estadounidense como los H200 de Nvidia porque considera estratégica la autosuficiencia tecnológica. 

 

 

La cuestión de Taiwán apareció nuevamente como uno de los puntos más sensibles del encuentro con Xi Jinping. El líder chino advirtió que un manejo incorrecto de la isla podría llevar la relación bilateral a un “lugar peligroso”. La advertencia tiene una dimensión tecnológica directa: Taiwán concentra gran parte de la capacidad mundial de fabricación de chips avanzados gracias a TSMC, proveedor crítico para compañías estadounidenses como NVIDIA, Apple y AMD.

Trump viene endureciendo progresivamente su discurso sobre semiconductores. En los últimos meses volvió a defender la aplicación de aranceles a los chips importados y reiteró que “queremos que se fabriquen en Estados Unidos”. La estrategia apunta a acelerar inversiones domésticas y reducir la dependencia asiática en sectores considerados críticos para defensa, inteligencia artificial y seguridad nacional.

Sin embargo, el escenario es más complejo de lo que sugiere la retórica política. Estados Unidos todavía depende de cadenas globales extremadamente integradas. Incluso con nuevas fábricas en Arizona y Texas, la capacidad norteamericana sigue lejos de reemplazar el peso industrial taiwanés o la escala manufacturera asiática. Empresas tecnológicas y parte de la industria de semiconductores vienen advirtiendo que una escalada arancelaria podría aumentar costos y afectar el desarrollo del ecosistema estadounidense de IA. 

 

 

Las declaraciones de Greer también revelan otro dato relevante: pese a la centralidad geopolítica de los chips, Washington decidió no convertir el tema en el eje visible de la negociación con China. El funcionario sostuvo que los controles de exportación no ocuparon un rol predominante en las reuniones bilaterales. Detrás de esa decisión aparece una lógica pragmática: evitar que la disputa tecnológica bloquee completamente otros acuerdos vinculados a comercio, agricultura, energía y estabilidad macroeconómica.

Aun así, el mercado interpretó la falta de avances concretos como una señal negativa. Tras el cierre de la cumbre, acciones de empresas vinculadas al sector de chips registraron fuertes caídas ante la ausencia de definiciones sobre exportaciones avanzadas hacia China. Segun consiga WSJ, las acciones de Nvidia cayeron más del 4% el viernes, mientras que otras acciones de semiconductores como IntelAdvanced Micro Devices bajaron un 6% y un 4%, respectivamente. En Asia, las acciones del fabricante surcoreano de chips de memoria SK Hynix , proveedor de Nvidia, cerraron con una caída del 7,7%. En Europa, STMicroelectronics , proveedor de Apple, Tesla y SpaceX, perdió un 5,4%, mientras que el fabricante alemán de chips Infineon Technologies cayó un 5,5%. Las acciones del fabricante holandés de equipos para semiconductores ASML Holding descendieron un 5%.

La disputa por los semiconductores ya dejó de ser únicamente un tema industrial. Para Washington y Beijing, los chips representan infraestructura estratégica del siglo XXI: capacidad militar, Inteligencia Artificial, soberanía tecnológica y control económico global, y en ese tablero, Taiwán continúa siendo el punto más delicado del planeta.