Grandes compañías tecnológicas como Nvidia y Palantir están restringiendo determinados usos de modelos avanzados ante preocupaciones relacionadas con la protección de datos y de propiedad intelectual, según informó Reuters citando un reporte de The Information.
El caso de Nvidia resulta especialmente significativo por tratarse de una de las empresas centrales de la revolución de la inteligencia artificial. La compañía estaría limitando el uso de modelos de Anthropic para determinadas tareas sensibles.
Palantir, empresa especializada en análisis de datos y sistemas utilizados también por gobiernos y organismos de defensa, habría ido más lejos: reclamó garantías de “retención cero” de datos para proteger información propietaria.
Booz Allen Hamilton también habría prohibido a sus empleados utilizar la versión comercial de la IA de Anthropic para determinados trabajos de ciberseguridad que involucran información propia.

El problema excede a una compañía particular. Cuando un empleado introduce contratos, código fuente, informes internos, estrategias comerciales o datos de clientes en un chatbot externo, la empresa necesita saber dónde queda almacenada esa información, durante cuánto tiempo y bajo qué condiciones puede ser procesada.
Microsoft intenta aprovechar precisamente esta preocupación ofreciendo a clientes corporativos entornos de nube aislados y soluciones propias de inteligencia artificial orientadas a organizaciones que manejan información sensible.
La situación marca una nueva etapa en la adopción empresarial de IA. Durante los primeros años, la discusión estuvo concentrada en qué modelo era más inteligente o más rápido. Ahora aparece otra pregunta igualmente importante: ¿qué modelo puede garantizar que los secretos de una empresa sigan siendo secretos?