NUEVAS TECNOLOGÍAS

Publicado 10/09/2026

Zonas francas: una oportunidad para que grandes empresas abastezcan a pymes que quieren importar

Las compañías con experiencia en comercio exterior pueden convertir sus contactos y su capacidad logística en un nuevo canal de ventas. Desde Jidoka proponen utilizar zonas francas para abastecer a pequeños importadores y administrar la nacionalización de la mercadería según las operaciones que se concreten.
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Las compañías con experiencia en comercio exterior pueden convertir sus contactos y su capacidad logística en un nuevo canal de ventas. Desde Jidoka proponen utilizar zonas francas para abastecer a pequeños importadores y administrar la nacionalización de la mercadería según las operaciones que se concreten.

Para una pyme o un emprendedor, comenzar a importar implica mucho más que encontrar un producto a buen precio. Identificar proveedores confiables en China, negociar pagos, coordinar embarques y gestionar los trámites aduaneros demanda conocimientos y recursos que no siempre están disponibles.

En cambio, muchas grandes empresas ya cuentan con ese camino recorrido. Sus vínculos con fábricas y su experiencia en logística internacional podrían servirles para ampliar su negocio y convertirse en proveedoras de otros importadores.

Esa es la oportunidad que identifica Jidoka, firma especializada en comercio exterior. Su director comercial, Gabriel Salomón, plantea un esquema en el que las compañías utilizan una zona franca como punto intermedio entre sus proveedores internacionales y los compradores argentinos.

 

 

Cómo funciona la propuesta

El modelo consiste en llevar mercadería a una zona franca y mantenerla allí sin nacionalizar hasta concretar las ventas. Los pequeños clientes habilitados para importar pueden adquirir partidas y realizar luego su propia operación de ingreso al mercado argentino, bajo los requisitos aplicables.

De acuerdo con el planteo de Jidoka, esto permite a la empresa proveedora atender pedidos de menor volumen sin nacionalizar todo el cargamento de una sola vez.

Para las pymes, el atractivo está en acceder a una cadena de abastecimiento ya organizada. No necesitan construir desde cero una relación con una fábrica china ni coordinar por su cuenta todas las etapas previas. Eso no elimina los trámites y las obligaciones que les corresponden como importadoras.

 

Gabriel Salomón - Jidoka

 

Una alternativa entre la compra directa y el mercado local

La propuesta se ubica entre dos caminos habituales: comprar directamente en China o adquirir productos ya nacionalizados en la Argentina.

La compra directa puede ofrecer mejores precios, pero exige capacidad para negociar y gestionar la operación internacional. Comprar en el mercado local simplifica ese recorrido, aunque el precio incorpora los costos de nacionalización y comercialización.

Según Salomón, abastecerse desde una zona franca podría ofrecer un costo intermedio, con el respaldo de una empresa experimentada. El resultado dependerá del producto, el volumen y los gastos de cada operación: no supone un ahorro garantizado.

 

El stock, una pieza central del negocio

Para las grandes compañías, otro atractivo es la administración del inventario. Nacionalizar mercadería antes de venderla implica comprometer recursos mientras se espera la salida comercial.

El esquema propuesto permite organizar las operaciones a medida que aparecen compradores, aunque mantener productos en una zona franca también genera costos de almacenamiento y gestión que deben incorporarse a la evaluación.

La oportunidad tiene, así, dos caras: un canal adicional de ventas para las grandes empresas y una vía de abastecimiento para pequeños importadores. Su viabilidad requiere comparar costos completos, definir responsabilidades y evaluar qué productos y volúmenes justifican la operatoria.