El proyecto forma parte de la estrategia comunitaria para reducir la dependencia tecnológica de Estados Unidos y China, que hoy concentran buena parte de la capacidad mundial de cómputo para inteligencia artificial. Estas instalaciones contarán con miles de procesadores de alto rendimiento y estarán orientadas tanto a la investigación como al desarrollo de aplicaciones industriales y comerciales.
La iniciativa prevé una inversión pública inicial de 10.000 millones de euros, con el objetivo de atraer otros 20.000 millones de euros de inversión privada, lo que elevaría el monto total del programa a 30.000 millones de euros.

Los países miembros ya comenzaron a preparar sus candidaturas. España confirmó su intención de albergar una de estas gigafactorías, en una competencia que también involucra a otras naciones europeas interesadas en convertirse en polos estratégicos para el desarrollo de la inteligencia artificial.
Con este plan, Bruselas busca consolidar un ecosistema propio de IA, impulsar la innovación regional y garantizar que empresas, universidades y organismos públicos europeos dispongan de infraestructura de vanguardia sin depender exclusivamente de proveedores extranjeros.
Fuente: Comisión Europea