Multiverse Computing anunció el cierre de una ronda Serie C de 500 millones de euros (570 millones de dólares), la operación de financiación privada más grande registrada hasta ahora en España.
La ronda la co-lideraron Forgepoint Capital International, BNP Paribas Solar Impulse Venture Fund y Bullhound Capital, con la participación de Santander Alternative Investments, Tikehau Capital, HP, Orange Ventures, el Qatar Development Bank y varios fondos públicos europeos, entre ellos el EIC Fund y el Hazten Scale-Up del Gobierno Vasco.
La valoración pre-money de la compañía quedó en 1.500 millones de euros, unos 1.700 millones de dólares, lo que representa multiplicar por cinco el valor que tenía en su Serie B y la consolida como unicornio. Sumando esta ronda a las anteriores, la empresa podría llegar a haber recaudado unos 800 millones de dólares en total.

Fundada en 2019 en San Sebastián por Enrique Lizaso, Román Orús, Alfonso Rubio y Sam Mugel, la compañía desarrolla software inspirado en técnicas de la física cuántica, aunque no necesita computadoras cuánticas para funcionar. Su plataforma insignia, CompactifAI, aplica redes tensoriales —una herramienta matemática propia de la mecánica cuántica— para comprimir modelos de inteligencia artificial entre un 80% y un 95% sin pérdidas significativas de precisión.
Esa reducción de tamaño es lo que permite ejecutar modelos avanzados en dispositivos con capacidad limitada: teléfonos, computadoras, vehículos, drones, satélites y equipos industriales, sin depender exclusivamente de la nube. Entre sus clientes figuran Allianz, Bosch, Iberdrola, Indra, PwC y Telefónica, en sectores como energía, industria, telecomunicaciones, finanzas y defensa.

La compañía asegura que desde el cierre de su Serie B, en junio de 2025, sus ingresos anualizados crecieron más de diez veces, con un salto interanual del 96% solo en el primer trimestre de 2026. Los fondos de esta nueva ronda se destinarán a ampliar CompactifAI, reforzar infraestructura y acelerar la expansión internacional de la empresa.
El caso de Multiverse se inscribe en una tendencia que gana terreno en la industria: el Edge AI, que busca trasladar el procesamiento de la nube hacia el propio dispositivo para reducir la latencia, mejorar la privacidad y bajar el consumo energético.