La expansión de la inteligencia artificial también empieza a modificar la infraestructura detrás de las compras online. En ese escenario, la plataforma europea Base desembarcó formalmente en Argentina con una propuesta que combina gestión de comercio electrónico, automatización e inteligencia artificial.
La empresa apunta principalmente a compañías y vendedores que comercializan sus productos simultáneamente en marketplaces y tiendas propias y que, al crecer, necesitan administrar desde un mismo lugar pedidos, inventario, publicaciones, logística y otras operaciones vinculadas a cada venta.
Base llega al mercado local con más de 30.000 clientes y alrededor de 1.700 integraciones, según los datos difundidos por la compañía, y tiene presencia en más de 20 países.

Uno de los factores que explican el desembarco es el peso que tiene Mercado Libre en el ecosistema argentino.
La magnitud del mercado es considerable: un estudio difundido recientemente estimó que el ecosistema de Mercado Libre generó más de US$5.400 millones de valor agregado en Argentina durante 2025, equivalente aproximadamente al 1% del PBI, y sostuvo unos 126.500 empleos directos e indirectos.
Para Base, este escenario representa una oportunidad para ofrecer tecnología a vendedores que necesitan administrar un número creciente de operaciones sin multiplicar las tareas manuales.
La propuesta no consiste solamente en reunir información en una misma plataforma. Base incorpora herramientas de inteligencia artificial y automatización destinadas a reducir tareas repetitivas dentro de la operación de un comercio electrónico.
Entre sus aplicaciones aparecen la gestión de pedidos, sincronización de inventarios, administración de marketplaces, automatización de precios, logística y herramientas específicas de IA para e-commerce.
En el caso argentino, la compañía también plantea la integración de diferentes canales de venta. Por ejemplo, un vendedor puede utilizar un inventario centralizado para Mercado Libre y otros canales, evitando que cada plataforma maneje información de stock de manera independiente.
La automatización permite además establecer reglas para que determinados eventos generen acciones sin intervención manual. Un nuevo pedido puede activar procesos de facturación, generación de etiquetas, actualización del estado de la compra o comunicaciones con el cliente.

La llegada de Base refleja un cambio más amplio en el comercio electrónico: a medida que las empresas venden por más plataformas, el problema deja de ser únicamente conseguir compradores y pasa también por administrar eficientemente todo lo que sucede después de concretar una venta.
Inventarios diferentes, pedidos provenientes de varias plataformas, sistemas de facturación, depósitos, operadores logísticos y atención al cliente pueden generar una estructura difícil de manejar cuando no están conectados.
La inteligencia artificial y la automatización aparecen así como herramientas para intentar resolver parte de esa complejidad.
El desembarco de Base muestra además otro fenómeno: el tamaño alcanzado por el comercio electrónico argentino comienza a atraer compañías tecnológicas internacionales que buscan desarrollar herramientas alrededor de un ecosistema fuertemente atravesado por Mercado Libre.