INTELIGENCIA ARTIFICIAL

Publicado 07/09/2026

Inteligencia artificial y blockchain: la combinación que puede cambiar un mercado de US$93.900 millones en Argentina

La inteligencia artificial ya puede analizar información, tomar decisiones y ejecutar tareas, mientras blockchain permite registrar operaciones, verificar identidades y automatizar pagos. La combinación de ambas tecnologías abre un nuevo escenario para las finanzas y el comercio, especialmente en Argentina, donde la actividad con activos digitales ya mueve decenas de miles de millones de dólares.
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La inteligencia artificial ya puede analizar información, tomar decisiones y ejecutar tareas, mientras blockchain permite registrar operaciones, verificar identidades y automatizar pagos. La combinación de ambas tecnologías abre un nuevo escenario para las finanzas y el comercio, especialmente en Argentina, donde la actividad con activos digitales ya mueve decenas de miles de millones de dólares.

Durante años, inteligencia artificial y blockchain avanzaron por caminos diferentes. Blockchain quedó asociada principalmente a Bitcoin, las criptomonedas y la tokenización de activos, mientras que la IA creció alrededor de los modelos predictivos, la automatización y, desde la aparición de ChatGPT, la inteligencia artificial generativa.

Ahora ambas tecnologías comienzan a encontrarse alrededor de los llamados agentes de inteligencia artificial: sistemas capaces no sólo de responder preguntas, sino también de realizar determinadas acciones. Un agente podría comparar proveedores, detectar que una empresa necesita reponer mercadería, generar una orden de compra y activar un pago cuando se confirme la entrega.

 

Matías Bari, CEO de Satoshi Tango.

 

De una IA que responde a una IA que actúa

El crecimiento de la inteligencia artificial explica por qué esta posibilidad dejó de ser experimental. Según el AI Index 2025 de la Universidad de Stanford, el 78% de las organizaciones relevadas utilizó inteligencia artificial durante 2024, frente al 55% del año anterior. La inversión privada mundial en inteligencia artificial generativa alcanzó además los US$33.900 millones.

El Foro Económico Mundial encontró otra señal del cambio: el 86% de los empleadores consultados espera que la inteligencia artificial y las tecnologías de procesamiento de información transformen sus negocios antes de 2030.

“Estamos pasando de una inteligencia artificial que recomienda a una inteligencia artificial que puede ejecutar. Cuando un sistema no sólo propone una acción, sino que también mueve valor o activa un contrato, la discusión central pasa a ser cómo verificamos qué hizo, con qué autorización y bajo qué reglas”, explica Matías Bari, CEO de Satoshi Tango.

 

Blockchain como infraestructura para los agentes de IA

Es en ese punto donde blockchain puede adquirir una nueva utilidad. Si un agente tiene autorización para realizar una operación económica, es necesario establecer qué puede hacer, cuánto puede gastar y bajo qué condiciones.Los contratos inteligentes permiten programar operaciones que se ejecutan cuando se cumplen determinados requisitos y una blockchain puede conservar un registro verificable de lo ocurrido.

Una aplicación concreta puede encontrarse en una cadena de suministro. Una IA podría detectar que el stock está por agotarse, analizar proveedores y generar una orden de compra. Cuando los sistemas logísticos confirmen la entrega, un contrato inteligente podría liberar automáticamente el pago.

Esto no significa que blockchain sea indispensable para los agentes de IA. Muchas operaciones pueden realizarse mediante sistemas tradicionales. Su potencial aparece especialmente cuando diferentes empresas o participantes necesitan coordinar operaciones y compartir registros verificables.

 

 

Argentina registra US$93.900 millones en actividad cripto

La discusión adquiere una dimensión particular en Argentina. Entre julio de 2024 y junio de 2025, el país registró aproximadamente US$93.900 millones en valor recibido mediante criptomonedas, según el informe Geography of Cryptocurrency 2025 de Chainalysis. Argentina se ubicó así como el segundo mercado latinoamericano medido por ese indicador, detrás de Brasil.

En toda América Latina, Chainalysis calculó cerca de US$1,5 billones en transacciones con criptomonedas entre julio de 2022 y junio de 2025. En Argentina, además, las criptomonedas y especialmente las stablecoins encontraron demanda en una economía atravesada durante años por inflación, controles cambiarios y dificultades para acceder o transferir dólares.

“En la Argentina, los activos digitales no crecieron solamente por especulación. Se incorporaron a la vida económica porque ofrecieron una alternativa frente a fricciones reales: inflación, costos de transferencias, restricciones y demoras. La combinación con inteligencia artificial puede profundizar esa utilidad, pero debe hacerlo con controles mucho más sólidos”, sostiene Bari.

 

Cuando una inteligencia artificial puede operar con dinero

La aparición de agentes de IA podría agregar una nueva capa a esa infraestructura. Una empresa podría autorizar a un sistema a administrar una parte de su tesorería, mantener determinados niveles de liquidez, realizar pagos internacionales o mover fondos cuando se cumplan condiciones previamente establecidas.

Las posibilidades alcanzan también al comercio exterior, la logística, los seguros y los mercados financieros. Pero cuanto mayor sea la autonomía concedida a estos sistemas, más importantes serán los mecanismos de control, como límites de gasto, destinatarios autorizados, operaciones sujetas a aprobación humana y herramientas para detener su funcionamiento.

Un agente autónomo no puede recibir un permiso abierto para actuar sin límites. Debe tener una identidad verificable, topes de operación, reglas de aprobación, trazabilidad y mecanismos de pausa”, advierte Bari.

 

 

Blockchain no garantiza que un dato sea verdadero

La combinación de estas tecnologías tampoco elimina sus riesgos. Una blockchain puede demostrar que determinada información fue registrada y que posteriormente no fue modificada, pero no garantiza que el dato original sea verdadero. Si la información ingresada es incorrecta, la red puede conservar de manera inalterable un error.

La inteligencia artificial presenta sus propios problemas: puede equivocarse, interpretar mal una instrucción, reproducir sesgos o generar información falsa. El riesgo aumenta cuando un sistema deja de limitarse a producir una respuesta y obtiene autorización para realizar pagos o ejecutar operaciones basándose en sus propias conclusiones.

A estos desafíos se suman la ciberseguridad, la protección de datos personales, la custodia de claves y la asignación de responsabilidades. La cuestión central será determinar quién responde cuando una operación ejecutada automáticamente sale mal.

 

El desafío argentino

Argentina cuenta con una industria tecnológica capaz de participar de este mercado. Según la Cámara de la Industria Argentina del Software, las exportaciones del sector alcanzaron los US$2.651 millones en 2025, un máximo histórico. El país posee además un ecosistema desarrollado de fintech, billeteras digitales y empresas vinculadas con activos digitales.

Sin embargo, todavía existen desafíos en inteligencia artificial. El Índice Latinoamericano de Inteligencia Artificial 2025 ubicó a Argentina en el sexto puesto regional, detrás de Chile, Brasil, Uruguay, Colombia y Costa Rica.

En paralelo, la Comisión Nacional de Valores avanzó durante 2025 en la regulación de los proveedores de servicios de activos virtuales y en un régimen para la representación digital de determinados valores negociables. La aparición de agentes autónomos suma un desafío adicional: definir cómo se regulan operaciones económicas iniciadas o ejecutadas por una inteligencia artificial.

La convergencia entre IA y blockchain puede convertirse en una nueva infraestructura para algunos sectores o quedar limitada a aplicaciones específicas. No toda operación necesita blockchain y no toda decisión necesita inteligencia artificial. El verdadero desafío será demostrar que su combinación permite reducir costos, acelerar operaciones o mejorar la seguridad frente a las alternativas existentes.

Para Argentina, con una elevada adopción de activos digitales y una industria tecnológica desarrollada, la oportunidad es relevante. Pero a medida que las inteligencias artificiales pasen de recomendar acciones a ejecutarlas, la discusión será cada vez menos tecnológica y más económica y regulatoria: qué decisiones podrán tomar estos sistemas, qué límites tendrán y quién será responsable cuando una máquina tenga autorización para mover dinero.