La Universidad Nacional del Litoral (UNL) y el Conicet obtuvieron tres nuevas patentes concedidas en áreas estratégicas para la salud humana, la biotecnología y la industria farmacéutica. Los desarrollos fueron realizados por equipos de investigación de la Facultad de Bioquímica y Ciencias Biológicas y de la Facultad de Ingeniería Química, y refuerzan el rol de la ciencia argentina en la generación de conocimiento con potencial aplicación productiva y sanitaria.
Una de las patentes se denomina “Un péptido sintético” y fue desarrollada en el Centro Biotecnológico del Litoral, dependiente de la Facultad de Bioquímica y Ciencias Biológicas de la UNL. El avance permite mejorar proteínas terapéuticas mediante una secuencia molecular capaz de aportar propiedades tecnológicas y biológicas al mismo tiempo.
Desde el punto de vista productivo, el péptido puede facilitar la detección, cuantificación y purificación de proteínas recombinantes utilizadas con fines médicos o analíticos. Desde el punto de vista biológico, puede mejorar la estabilidad de los biofármacos dentro del organismo y extender su permanencia activa en la circulación sanguínea.

“Lo que desarrollamos es un péptido que le confiere a las proteínas propiedades biológicas y tecnológicas en simultáneo. Si se superan las fases preclínica y clínicas y se demuestra la ausencia de inmunogenicidad in vivo, el interés para la industria biofarmacéutica es enorme”, explicó Marcos Oggero Eberhardt, integrante del equipo de investigación.
La segunda patente, también desarrollada en el Centro Biotecnológico del Litoral, se denomina “Interferón modificado con inmunogenicidad reducida”. Esta tecnología apunta al diseño de moléculas terapéuticas con potencial aplicación en el tratamiento de enfermedades virales, tanto crónicas como emergentes.
La tercera patente se titula “Nanopartículas de albúmina cargada con sustancias hidrofóbicas y un proceso para su obtención” y surge de investigaciones realizadas en la Facultad de Ingeniería Química de la UNL. El desarrollo busca resolver un problema frecuente en la industria farmacéutica y nutricional: la baja solubilidad en agua de ciertos compuestos naturales con propiedades beneficiosas.

A partir del uso de albúmina sérica bovina, una proteína biocompatible, el equipo diseñó nanopartículas capaces de encapsular compuestos bioactivos. Estas partículas, de entre 5 y 30 nanómetros, podrían utilizarse en formulaciones inyectables para tratamientos oncológicos y también en el desarrollo de nanosuplementos y alimentos funcionales más eficientes.
“La investigación estuvo orientada principalmente a la obtención de nanopartículas con propiedades compatibles para su utilización en formulaciones de medicamentos de administración parenteral destinados al tratamiento del cáncer”, explicó Joana Ferrado, una de las investigadoras del proyecto.
Con estas patentes, formalizadas en 2025, la UNL y el Conicet fortalecen su patrimonio tecnológico y su capacidad de transferencia hacia el sistema productivo. La protección intelectual permite que desarrollos surgidos en laboratorios públicos puedan avanzar hacia nuevas aplicaciones en medicamentos, suplementos y soluciones sanitarias.
Estos avances muestran la importancia de sostener la investigación científica de largo plazo. En un escenario global donde la biotecnología y la nanomedicina son sectores cada vez más estratégicos, la ciencia argentina vuelve a demostrar que cuenta con capacidades para generar innovación de alto valor agregado.