SEGURIDAD

Publicado 24/02/2026

Un clic puede desatar una crisis: por qué la ciberseguridad se volvió una prioridad estratégica para las empresas

Con el crecimiento sostenido de los fraudes digitales en Argentina y en la región, la ciberseguridad dejó de ser un asunto técnico para convertirse en un eje central de la estrategia empresarial.
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Con el crecimiento sostenido de los fraudes digitales en Argentina y en la región, la ciberseguridad dejó de ser un asunto técnico para convertirse en un eje central de la estrategia empresarial.

En un contexto marcado por el aumento de los delitos informáticos, las organizaciones ya no pueden abordar la seguridad digital como una solución improvisada o reactiva. La continuidad operativa, la protección de datos y la confianza de clientes e inversores dependen, cada vez más, de la solidez de sus sistemas.

América Latina concentra algunos de los niveles más altos de ciberataques a nivel global y Argentina figura entre los países más afectados. Las amenazas más frecuentes incluyen el fraude electrónico, la suplantación de identidad, el acceso no autorizado a sistemas y el robo de información sensible mediante técnicas de ingeniería social.

 

 

En ese escenario, el phishing se consolidó como una de las principales puertas de entrada para los ciberdelincuentes. Este tipo de ataque busca engañar a las personas para que revelen contraseñas, credenciales corporativas o datos financieros, simulando ser entidades confiables a través de correos electrónicos, mensajes de texto o redes sociales.

Existen variantes cada vez más sofisticadas. El spear phishing utiliza mensajes personalizados dirigidos a una persona u organización específica. El whaling apunta directamente a ejecutivos y altos directivos. También se observan clonaciones de sitios web y archivos adjuntos maliciosos que permiten instalar software espía o capturar datos con un solo clic. En un entorno donde la información es uno de los activos más valiosos, ese clic puede escalar rápidamente hacia una crisis empresarial.

El panorama se complejiza con el uso creciente de Inteligencia Artificial tanto por parte de los atacantes como de los equipos defensivos. La Inteligencia Artificial ya juega en los dos lados del campo: potencia ataques más sofisticados y también fortalece los sistemas de defensa.

 

 

Desde GlobalLogic, compañía global de ingeniería digital, advierten que la respuesta ya no puede limitarse a parches aislados. La ciberseguridad debe integrarse desde el diseño mismo de los productos, plataformas y servicios.

La empresa impulsa un enfoque de ingeniería de ciberseguridad inteligente que combina automatización, desarrollo seguro e Inteligencia Artificial. Entre sus principales líneas de trabajo se encuentran:

Seguridad para la IA, mediante plataformas de GenAI diseñadas con medidas de protección integradas que permiten adoptar Inteligencia Artificial de manera confiable y escalable.

IA para la seguridad, con soluciones que utilizan Inteligencia Artificial para la detección temprana de amenazas, el análisis de comportamiento y la respuesta automatizada a incidentes, reduciendo tiempos de reacción y carga operativa de los equipos.

Seguridad en la ingeniería, incorporando modelado de amenazas y prácticas de desarrollo seguro desde las primeras etapas de diseño.

Ingeniería para la seguridad, a través del desarrollo y modernización de productos y plataformas de protección, automatización de QA y DevOps, y soporte a soluciones críticas para proveedores tecnológicos.

 

Gabriel Arango, AVP Head of Technology de GlobalLogic para América Latina.

 

“En un entorno donde los fraudes digitales crecen todos los días, un solo clic puede abrir la puerta a una crisis empresarial. La ciberseguridad no puede agregarse al final del proceso, debe formar parte estructural del diseño de cualquier solución digital”, señaló Gabriel Arango, AVP Head of Technology de GlobalLogic para América Latina.

En un ecosistema cada vez más digitalizado, la seguridad ya no es únicamente una cuestión técnica: es una decisión estratégica que impacta en la resiliencia, la reputación y el futuro de las organizaciones.