Uno de los anuncios principales fue el desarrollo de una metodología específica para medir la huella de carbono en pequeñas y medianas empresas. Esta herramienta fue diseñada junto a ONUDI y busca acercar estándares internacionales a empresas que, hasta ahora, tenían dificultades para acceder a este tipo de mediciones.
La iniciativa se apoya en los programas Ruta X y Ruta Verde, que en los últimos cinco años asistieron técnicamente a más de 300 empresas y capacitan a unas 2.000 personas por año. Desde la UIA plantean que la sustentabilidad ya no es solo una exigencia regulatoria o reputacional, sino un factor directo de competitividad, especialmente para aquellas compañías que buscan integrarse a cadenas de valor globales.

En términos operativos, la estrategia combina herramientas digitales, asistencia técnica personalizada y acceso a plataformas específicas. En ese marco, la UIA también puso a disposición la solución SiGREEN de Siemens, que permite medir emisiones de carbono con trazabilidad y precisión, con acceso gratuito durante dos años para empresas adheridas.
El evento incluyó además casos concretos de implementación en empresas como Jomsalva, EMU y Don Yeyo, que destacaron mejoras en eficiencia productiva y posicionamiento de marca a partir de la medición y gestión de su impacto ambiental. La lógica es clara: medir emisiones no solo responde a una agenda ambiental, sino que habilita optimización de procesos y acceso a mercados más exigentes.
Otro de los ejes fue el rol de la Inteligencia Artificial en esta transformación. En el panel sobre “IA y doble transición”, se abordó cómo las PyMEs pueden incorporar estas tecnologías para mejorar la toma de decisiones, automatizar procesos y escalar sus estrategias de sustentabilidad.