NUEVAS TECNOLOGÍAS

Publicado 15/04/2026

Internet satelital en Argentina: empresas, competencia y el rol de ARSAT

El avance del internet satelital comienza a transformar el mercado de telecomunicaciones en Argentina. Con la expansión de redes como Starlink de SpaceX y el posible desembarco de proyectos como LEO de Amazon, el país enfrenta un nuevo escenario de competencia tecnológica que podría impactar a operadores tradicionales, cooperativas regionales y redefinir el rol estratégico de ARSAT en la infraestructura digital nacional.
Compartir
Compartir por Facebook Compartir por WhatsApp Compartir por X Compartir por Telegram

El avance del internet satelital comienza a transformar el mercado de telecomunicaciones en Argentina. Con la expansión de redes como Starlink de SpaceX y el posible desembarco de proyectos como LEO de Amazon, el país enfrenta un nuevo escenario de competencia tecnológica que podría impactar a operadores tradicionales, cooperativas regionales y redefinir el rol estratégico de ARSAT en la infraestructura digital nacional.

La industria global de telecomunicaciones atraviesa una transformación profunda impulsada por el despliegue de constelaciones de satélites en órbita baja capaces de ofrecer internet de alta velocidad en cualquier punto del planeta y Argentina no está al margen de este proceso. En los últimos años comenzaron a operar servicios de internet satelital que pueden conectar hogares, empresas y zonas rurales sin necesidad de infraestructura terrestre.

El sistema más visible es Starlink, desarrollado por SpaceX, que ya brinda servicio comercial en el país y se expandió rápidamente en zonas rurales, barrios cerrados, localidades pequeñas y sectores productivos como el agro. Además, esta empresa creció fuerte en el segmento de internet movil para autos. 

Actualmente existen varios sistemas satelitales que brindan servicios en el país, aunque con modelos tecnológicos distintos. El más avanzado es Starlink, que utiliza miles de satélites en órbita baja para ofrecer conexiones de banda ancha con menor latencia que los sistemas tradicionales.

 

 

En paralelo, Argentina también cuenta con infraestructura propia a través de ARSAT, la empresa estatal que opera los satélites geoestacionarios ARSAT-1 y ARSAT-2. Estos satélites brindan servicios mayoristas de telecomunicaciones, televisión y conectividad, aunque no operan bajo el modelo de constelación de órbita baja. También operan servicios satelitales tradicionales a través de empresas internacionales como Eutelsat y SES, orientados principalmente a servicios corporativos, televisión y conectividad empresarial.

La expansión global de constelaciones satelitales sugiere que el mercado argentino podría sumar nuevos actores en los próximos años. Uno de los proyectos más relevantes es LEO, la constelación de internet impulsada por Amazon, que planea desplegar más de 3.000 satélites y competir directamente con Starlink.

También aparecen proyectos orientados a conectividad directa con teléfonos móviles, como los desarrollos de AST SpaceMobile y Lynk Global, que buscan permitir que los teléfonos celulares se conecten directamente con satélites. Starlink avanza hacia ese negocio con pruebas en EE.UU. y desembarcos en otras regiones previstas para los próximos meses. Si estas tecnologías maduran comercialmente, podrían crear una nueva capa de cobertura global que complemente —o compita— con las redes móviles tradicionales.

El impacto en los operadores argentinos de telecomunicaciones

La expansión del internet satelital introduce un nuevo factor competitivo para los operadores que dominan el mercado local. Empresas como Telecom Argentina (Personal), Claro Argentina e Iplan construyeron sus redes sobre infraestructura terrestre: fibra óptica, redes móviles y cable.

El internet satelital propone un modelo diferente. En lugar de desplegar redes físicas a lo largo del territorio, los operadores satelitales ofrecen cobertura desde el espacio, lo que les permite llegar a zonas donde la fibra o las redes móviles tienen baja rentabilidad.

Esto podría generar tres escenarios posibles: competencia directa en zonas rurales o aisladas donde los operadores terrestres tienen menor presencia; complementariedad tecnológica, donde las redes satelitales se integren con redes móviles y fibra para ampliar cobertura y acuerdos comerciales donde operadores locales revendan o integren servicios satelitales dentro de sus ofertas.

Uno de los sectores que podría verse más impactado por el internet satelital es el de cooperativas y proveedores regionales de internet, especialmente en provincias. Estas organizaciones han sido históricamente responsables de llevar conectividad a localidades pequeñas donde las grandes empresas no desplegaron redes.

El internet satelital podría convertirse tanto en una amenaza competitiva como en una herramienta tecnológica. En muchos casos, las cooperativas podrían utilizar conectividad satelital como backhaul, es decir, como enlace para conectar sus redes locales con la red global de internet sin necesidad de costosas obras de fibra.

 

 

El interrogante estratégico: qué rol puede tener ARSAT

La expansión del internet satelital abre una pregunta estratégica para la política tecnológica argentina: cuál debería ser el rol de ARSAT en esta nueva arquitectura. La empresa estatal fue creada para garantizar soberanía en telecomunicaciones y hoy opera satélites geoestacionarios y la Red Federal de Fibra Óptica, sin embargo, el crecimiento de las constelaciones de órbita baja plantea un cambio tecnológico relevante.

ARSAT podría optar por distintas estrategias. Una posibilidad sería desarrollar o participar en proyectos de constelaciones satelitales de órbita baja, aunque esto implicaría inversiones tecnológicas y financieras muy elevadas. Otra alternativa sería convertirse en partner local de operadores globales, aportando infraestructura terrestre, estaciones de control y capacidad de integración con la red nacional aunque también podría posicionarse como integrador de servicios satelitales dentro del ecosistema argentino de telecomunicaciones.

El despliegue de internet satelital no es solo una innovación tecnológica sino queeepresenta la construcción de una nueva capa de infraestructura global de conectividad. Para países con grandes extensiones territoriales como Argentina, esta tecnología puede transformar el acceso a internet en regiones rurales, corredores productivos y zonas alejadas de los centros urbanos.