NUEVAS TECNOLOGÍAS

Publicado 15/04/2026

Amazon avanza en la carrera satelital: busca integrar Globalstar para potenciar su red LEO y competir en conectividad global

Amazon acelera su estrategia espacial con la adquisición de Globalstar, un movimiento que apunta a consolidar su red de satélites de órbita baja (LEO) y disputar un mercado dominado por actores como Starlink. La operación le permitiría incorporar infraestructura, espectro y experiencia operativa en conectividad directa desde el espacio hacia dispositivos móviles.
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Amazon acelera su estrategia espacial con la adquisición de Globalstar, un movimiento que apunta a consolidar su red de satélites de órbita baja (LEO) y disputar un mercado dominado por actores como Starlink. La operación le permitiría incorporar infraestructura, espectro y experiencia operativa en conectividad directa desde el espacio hacia dispositivos móviles.

Globalstar es un actor clave en el ecosistema actual de conectividad satelital. Su tecnología permite que dispositivos de Apple, como iPhone y Apple Watch, mantengan funciones básicas en zonas sin cobertura terrestre. Entre ellas, el envío de mensajes de emergencia y servicios limitados de comunicación en entornos remotos, una capacidad que se volvió estratégica en los últimos años.

El objetivo de Amazon es integrar estos activos en su red Amazon LEO y avanzar hacia servicios Direct-to-Device (D2D). Este modelo elimina la necesidad de infraestructura terrestre intermedia, permitiendo que un teléfono se conecte directamente a un satélite. En términos operativos, esto abre la posibilidad de ofrecer voz, datos y mensajería en cualquier punto del planeta, incluso en regiones donde hoy no existe conectividad tradicional.

 

 Duelo espacial entre Elon Musk y Jeff Bezos. / Mundiario.

 

La compañía también evalúa acuerdos con operadores de telecomunicaciones para escalar estos servicios a nivel global. En ese escenario, la conectividad satelital dejaría de ser un recurso de emergencia para convertirse en una extensión de las redes móviles. El impacto potencial es doble: por un lado, reducir la brecha digital en zonas aisladas; por otro, redefinir el negocio de las telecomunicaciones, donde la infraestructura terrestre pierde centralidad.

En paralelo, Amazon y Apple habrían acordado sostener la continuidad de los servicios actuales. Esto implica que los usuarios no verían interrumpidas las funciones satelitales ya disponibles, e incluso podrían beneficiarse de mejoras en cobertura, latencia y estabilidad si se integran ambas constelaciones.

 

 

La jugada es estratégica. Amazon no solo busca expandir su negocio, sino posicionarse como proveedor global de conectividad desde el espacio. La combinación de su capacidad financiera, su infraestructura cloud y los activos de Globalstar podría acelerar el desarrollo de una red satelital competitiva a escala mundial.