INTELIGENCIA ARTIFICIAL

Publicado 13/04/2026

La Generación Z usa Inteligencia Artificial todos los días, pero crece la desconfianza sobre su impacto en el aprendizaje y el trabajo

Un estudio internacional de Gallup, junto con la Walton Family Foundation y GSV Ventures, revela una paradoja generacional: más de la mitad de los jóvenes ya utiliza Inteligencia Artificial de forma semanal o diaria, pero el entusiasmo cae y aumentan las preocupaciones sobre cómo esta tecnología puede afectar habilidades como el pensamiento crítico, la creatividad y el aprendizaje.
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Un estudio internacional de Gallup, junto con la Walton Family Foundation y GSV Ventures, revela una paradoja generacional: más de la mitad de los jóvenes ya utiliza Inteligencia Artificial de forma semanal o diaria, pero el entusiasmo cae y aumentan las preocupaciones sobre cómo esta tecnología puede afectar habilidades como el pensamiento crítico, la creatividad y el aprendizaje.

La Inteligencia Artificial ya forma parte de la vida cotidiana de la Generación Z, pero su percepción sobre esta tecnología se está volviendo cada vez más ambivalente. Un informe elaborado por Gallup junto con la Walton Family Foundation y la firma de inversión GSV Ventures muestra que el uso de herramientas de IA entre jóvenes se mantiene alto, mientras el entusiasmo por estas tecnologías disminuye y crecen las dudas sobre sus consecuencias.

El estudio, basado en una encuesta a 1.572 jóvenes de entre 14 y 29 años en Estados Unidos, describe lo que llama una “paradoja de la IA”: la exposición a estas herramientas aumenta, pero la confianza en sus beneficios disminuye.

Uno de los hallazgos más llamativos del informe es el cambio en el clima emocional alrededor de la IA. Hoy, la emoción más común entre los jóvenes es la curiosidad (49%), seguida por ansiedad (42%) y enojo (31%). En contraste, las emociones positivas son mucho menos frecuentes: solo el 22% dice sentirse entusiasmado y el 18% esperanzado respecto al desarrollo de estas tecnologías.

La tendencia también muestra un deterioro en comparación con el año anterior. El entusiasmo por la IA cayó 14 puntos porcentuales, la esperanza disminuyó 9 puntos y el enojo aumentó 9 puntos. Este cambio sugiere que, a medida que la Inteligencia Artificial se vuelve más visible en la vida diaria, los jóvenes comienzan a percibir con mayor claridad sus posibles efectos negativos.

 

 

El informe también muestra una relación clara entre uso y percepción. Quienes utilizan IA todos los días tienen opiniones más positivas que quienes nunca la usan. Entre los usuarios diarios, por ejemplo, 69% dice sentir curiosidad por la IA, mientras que entre los no usuarios ese número cae a 28%. Sin embargo, incluso entre los usuarios frecuentes el optimismo disminuyó en el último año.

Detrás del creciente escepticismo aparece una preocupación concreta: el impacto de la Inteligencia Artificial en las habilidades cognitivas. Muchos jóvenes creen que el uso intensivo de estas herramientas puede afectar capacidades como la creatividad o el pensamiento crítico. Según el informe el 38% cree que la IA podría perjudicar la creatividad y el 42% piensa que podría afectar negativamente el pensamiento crítico.

Además, la confianza en la eficiencia de la inteligencia artificial también cayó. El porcentaje de jóvenes que cree que la IA ayuda a completar tareas más rápido bajó a 56%, diez puntos menos que el año anterior. Una señal todavía más fuerte aparece cuando se les pregunta por el futuro: 8 de cada 10 jóvenes consideran probable que el uso de herramientas de IA diseñadas para hacer tareas más rápido termine dificultando el aprendizaje en el largo plazo.

A pesar de las dudas, la Inteligencia Artificial ya es una tecnología ampliamente utilizada por la Generación Z. El estudio muestra que el 22% usa IA todos los días y 29% la utiliza semanalmente. En tanto un 11% la usa mensualmente, un 20% cada pocos meses y 19% nunca la usa. Sin embargo, la adopción parece haberse estabilizado. El informe indica que estos niveles de uso son prácticamente iguales a los registrados el año anterior, lo que sugiere que el crecimiento inicial de estas tecnologías entre los jóvenes podría estar entrando en una fase de meseta.

 

 

Entre los jóvenes que ya trabajan, casi la mitad (48%) cree que los riesgos de la Inteligencia Artificial superan sus beneficios, mientras que solo 15% considera que los beneficios son mayores. La confianza en el trabajo generado con inteligencia artificial también es baja: un 69% confía más en trabajo realizado sin IA y el 28% confía en trabajo hecho con ayuda de IA. Esto refleja una brecha de confianza que podría influir en cómo las nuevas generaciones adoptan la tecnología dentro de las empresas.

A pesar de las dudas, la mayoría de los estudiantes reconoce que la IA será una habilidad necesaria en el futuro. Según el informe el 52% de los estudiantes cree que necesitará saber usar IA para estudios superioresy 48% considera que será necesaria para su carrera profesional. Además, 56% cree que tendrá las habilidades necesarias para utilizar estas herramientas después de terminar la escuela, un aumento significativo respecto al año anterior.

Las escuelas también están comenzando a adaptarse. El porcentaje de estudiantes que dice que su institución tiene reglas sobre el uso de IA pasó de 51% a 74% en un año, mientras que el acceso a herramientas de Inteligencia Artificial desde computadoras escolares aumentó de 36% a 49%.