INTELIGENCIA ARTIFICIAL

Publicado 16/07/2026

Después del golpe de Argentina a Inglaterra, la supercomputadora de Opta volvió a recalcular el Mundial

La Selección se impuso por 2-1 con una remontada agónica y enfrentará a España en la final. El resultado volvió a modificar las probabilidades del modelo predictivo que realiza 25.000 simulaciones para anticipar al campeón.
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La Selección se impuso por 2-1 con una remontada agónica y enfrentará a España en la final. El resultado volvió a modificar las probabilidades del modelo predictivo que realiza 25.000 simulaciones para anticipar al campeón.

La inteligencia artificial volvió a quedarse sin uno de sus escenarios favoritos. Argentina derrotó por 2-1 a Inglaterra, se clasificó a la final del Mundial 2026 y obligó al supercomputador de Opta Analyst a recalcular por última vez las probabilidades de quién levantará la Copa del Mundo.

El equipo dirigido por Lionel Scaloni se impuso en una semifinal dramática. Inglaterra abrió el marcador durante el segundo tiempo y parecía encaminarse hacia la definición, pero Argentina reaccionó en los minutos finales: Enzo Fernández convirtió el empate y Lautaro Martínez marcó el gol de la victoria en tiempo de descuento.

Con este resultado, la Selección enfrentará a España, que en la otra semifinal eliminó por 2-0 a Francia. La final se disputará el domingo 19 de julio y enfrentará a los dos únicos equipos que permanecen con posibilidades de consagrarse campeones.

 

 

Antes de las semifinales, el modelo de Opta presentaba un escenario muy diferente. Francia aparecía como el principal candidato al título, con aproximadamente un 34% de posibilidades de ser campeón, mientras que España ocupaba el segundo lugar entre los favoritos. La supercomputadora también consideraba que Inglaterra tenía una mínima ventaja frente a Argentina. En la previa de la semifinal, el modelo le otorgaba al seleccionado inglés un 51,9% de probabilidades de avanzar, frente al 48,1% de la Selección.

La diferencia estadística era prácticamente insignificante, pero mostraba hasta qué punto el partido era considerado equilibrado. El resultado terminó confirmando esa paridad, aunque Argentina logró imponerse gracias a una remontada concentrada en los últimos minutos. La eliminación inglesa dejó sin efecto aquella proyección y concentró todas las simulaciones en un único escenario: la final entre Argentina y España.

El modelo predictivo sufrió dos modificaciones determinantes en apenas 24 horas. Primero quedó eliminada Francia, que era el equipo con mayores probabilidades de ser campeón antes de las semifinales. España lo derrotó por 2-0 y se convirtió en el primer finalista. Luego fue el turno de Inglaterra, que partía con una ventaja estadística mínima sobre Argentina, pero tampoco consiguió confirmar la estimación del algoritmo.

Las dos semifinales muestran una característica fundamental de los modelos deportivos: trabajan con probabilidades, no con certezas. Una selección puede aparecer como favorita y, aun así, perder. El modelo no asegura un resultado, sino que calcula cuántas veces se produciría cada desenlace dentro de miles de simulaciones.

Sin embargo, la herramienta había conseguido anticipar correctamente otro dato relevante: antes de disputarse los cuartos de final, Opta proyectaba que Francia, España, Inglaterra y Argentina eran las selecciones con mayores posibilidades de integrar las semifinales. Finalmente, esos fueron los cuatro equipos que llegaron a esa instancia.

 

 

El sistema de Opta Analyst ejecuta alrededor de 25.000 simulaciones del torneo para estimar las probabilidades de cada selección. Para construir sus pronósticos, el modelo utiliza un ranking de rendimiento propio que analiza resultados recientes, calidad de los rivales, fortaleza ofensiva y defensiva, producción de goles y antecedentes competitivos, entre otras variables.

Cada vez que termina un partido, el sistema incorpora el nuevo resultado, elimina a los equipos que quedaron fuera del torneo y vuelve a ejecutar las simulaciones con las selecciones que continúan en competencia. Por eso, las probabilidades no permanecen fijas. Antes del inicio del Mundial, España era la principal favorita y ganaba el campeonato en aproximadamente el 16% de las simulaciones. Con el avance de la competencia, la eliminación de otras potencias y su clasificación a la final, sus posibilidades aumentaron considerablemente.

Argentina recorrió un camino similar. La Selección comenzó el torneo entre los candidatos, pero su probabilidad fue creciendo a medida que superó las diferentes instancias eliminatorias. La clasificación argentina no representa únicamente una sorpresa respecto de la última proyección estadística. También está respaldada por el rendimiento que el equipo mostró durante el torneo.

Antes de enfrentar a Inglaterra, Argentina ya acumulaba 17 goles, la mayor cantidad conseguida por una selección en el Mundial 2026. Con los dos tantos convertidos en la semifinal, alcanzó los 19 y superó su mejor registro histórico en una misma Copa del Mundo.

El equipo también demostró capacidad para resolver partidos adversos. Frente a Inglaterra necesitó recuperarse después de comenzar en desventaja y consiguió revertir el resultado cuando quedaban pocos minutos. Esa fortaleza competitiva será una de sus principales herramientas frente a España, un rival que construyó su campaña a partir del control de la pelota, la presión intensa y una de las estructuras defensivas más sólidas del torneo.

 

 

Una final entre dos modelos diferentes

España y Argentina llegan a la final a partir de estilos claramente diferenciados. El conjunto español apuesta por la posesión, la presión adelantada y la circulación constante para controlar el ritmo de los partidos. Su victoria frente a Francia mostró la capacidad del equipo para reducir los espacios, neutralizar a los atacantes rivales y dominar el encuentro sin necesidad de retroceder.

Argentina, en cambio, combina momentos de control con transiciones rápidas, capacidad de adaptación y una elevada eficacia ofensiva. La Selección demostró que puede atacar con posesión, aprovechar espacios y modificar el desarrollo de un partido desde el banco de suplentes.

La final también enfrentará a dos de las selecciones que aparecían entre las principales candidatas antes del inicio del Mundial. España encabezaba las simulaciones originales de Opta, mientras que Argentina buscaba convertirse en la primera selección en defender exitosamente el título mundial desde Brasil en 1962.