Entre los participantes estuvieron Sam Altman (OpenAI), Dario Amodei (Anthropic), Demis Hassabis (Google DeepMind), Arthur Mensch (Mistral AI) y otros referentes de la industria, convocados por la presidencia francesa del G7 para discutir el futuro de la gobernanza de esta tecnología.
El mensaje dominante fue la necesidad de profundizar la cooperación internacional. El CEO de Anthropic, Dario Amodei, instó a los gobiernos a “resistir la tentación de fragmentarse”, en referencia al riesgo de que las democracias adopten políticas incompatibles o aisladas en materia de IA. Según informó el Financial Times, Amodei defendió una estrategia coordinada para enfrentar los riesgos asociados a los modelos de frontera y preservar la colaboración entre países aliados.
Sam Altman también hizo un llamado explícito a construir mecanismos multilaterales de gobernanza. Durante su intervención sostuvo: “Necesitamos un foro internacional de discusión que establezca estándares globalmente aceptados para las pruebas, proporcione análisis expertos e imparciales sobre capacidades y riesgos y sirva como un espacio de cooperación entre las naciones”. Además, remarcó que el futuro de la IA debe ser moldeado por “las personas, las instituciones democráticas y la sociedad en su conjunto, no solo por las empresas que construyen los sistemas más avanzados”.
Por su parte, el presidente francés Emmanuel Macron aprovechó el encuentro para reclamar una mayor coordinación entre las democracias y pidió que Estados Unidos no limite el acceso internacional a las tecnologías más avanzadas de IA. “Avancemos juntos”, expresó al defender una cooperación estrecha entre las agencias gubernamentales en materia de seguridad y ciberseguridad.
Un almuerzo estratégico, pero sin documento específico
A diferencia de otras sesiones de la cumbre, el encuentro dedicado a inteligencia artificial no concluyó con un comunicado propio ni con un documento oficial que establezca compromisos vinculantes o un cronograma de acciones futuras.
No obstante, el debate se desarrolló en el marco de las declaraciones conjuntas aprobadas por los líderes del G7 en Évian-les-Bains, que incluyeron textos sobre crecimiento económico resiliente, asociaciones internacionales, cadenas de suministro de materiales críticos, lucha contra el narcotráfico, combate al tráfico de migrantes y protección de los menores en el entorno digital, entre otros temas estratégicos.
El consenso: más coordinación y estándares compartidos
Aunque no hubo anuncios regulatorios concretos, las intervenciones dejaron en claro una dirección común: fortalecer la cooperación entre gobiernos y empresas tecnológicas para desarrollar estándares internacionales, compartir buenas prácticas en seguridad y evitar que la fragmentación regulatoria obstaculice tanto la innovación como la protección frente a riesgos emergentes, tal como quedo reflejado en el documento final del G7.
El encuentro también reflejó que la Inteligencia Artificial ha pasado a ocupar un lugar prioritario en la agenda geopolítica del G7. La presencia de los principales desarrolladores de modelos fundacionales evidenció que las decisiones sobre el futuro de esta tecnología ya no se discuten únicamente en los laboratorios o en las empresas, sino también en las mesas donde se define la política internacional y la seguridad de las democracias avanzadas.
Además, el G7 firmó una carta de intencion con el objetivo "proporcionar un espacio digital seguro para nuestros menores, incluidos los niños y jóvenes menores de 18 años, para su desarrollo, su educación y su bienestar".