La Universidad Nacional de Córdoba (UNC) incorporó Helvetios, un sistema de cómputo de alto rendimiento (HPC) que casi triplica la capacidad de cálculo actualmente disponible en UNC-Supercómputo.
El equipo pertenecía a la Escuela Politécnica Federal de Lausana (EPFL), de Suiza, que decidió donarlo a la universidad argentina luego de renovar su propia infraestructura. Su puesta en funcionamiento fue presentada durante la Conferencia sobre Computación de Alto Rendimiento en América Latina (CARLA 2026), realizada en Córdoba.
Helvetios está compuesto por 288 nodos, 576 procesadores Intel Xeon Gold 6140 y alrededor de 54 TB de memoria RAM. Su potencia pico teórica alcanza los 497 TFLOPS, una capacidad destinada a cálculos de alta precisión, procesamiento de grandes cantidades de datos y simulaciones complejas.

La supercomputación permite resolver problemas que, por su volumen o complejidad, resultan prácticamente imposibles de abordar con computadoras convencionales.
Helvetios podrá utilizarse en inteligencia artificial, procesamiento de imágenes, medicina, física, química, biología molecular y computacional, astronomía, modelos atmosféricos, ingeniería y diseño y estudio de nuevos fármacos, entre otras áreas.
Además, el acceso no estará limitado a investigadores de Córdoba. UNC-Supercómputo mantiene una política abierta a grupos científicos de distintas partes de Argentina y también podrá prestar servicios al sector privado.
La incorporación fue posible a partir de gestiones realizadas por investigadores y profesionales del CONICET y la UNC, junto con científicos argentinos vinculados a la EPFL.

El traslado y la instalación representaron además un desafío técnico: Helvetios pesa aproximadamente cuatro toneladas y fue necesario adaptar la infraestructura eléctrica, los sistemas de refrigeración y el monitoreo ambiental del Data Center de la universidad.
Para esas obras, la Embajada de Suiza en Argentina aportó $18 millones, equivalentes al 51% del presupuesto necesario para las adecuaciones de infraestructura.
Aunque la máquina fue reemplazada en Suiza como parte de una renovación tecnológica, mantiene capacidad para investigación científica avanzada. Desde la EPFL destacaron que su transferencia permite darle una segunda vida y representa también una forma más sostenible de reutilizar infraestructura tecnológica de alto rendimiento.
Con Helvetios, el sistema científico argentino incorpora una herramienta que permitirá que investigadores de diferentes disciplinas accedan a una capacidad de procesamiento que hasta ahora estaba fuera del alcance de muchos grupos de investigación del país.