La Comisión Federal de Comercio de Estados Unidos (FTC) solicitó documentos a OpenAI y Anthropic sobre incidentes de seguridad, según informó Axios el 15 de octubre, citando a una persona familiarizada con el asunto. Reuters recogió la información y precisó que los pedidos abarcan medidas de protección, materiales publicitarios y políticas de privacidad. Al momento de su publicación, la agencia y ambas compañías no habían respondido a sus consultas.
Los requerimientos civiles de investigación, conocidos como CID, permiten obtener documentos, respuestas escritas y testimonios. Según explica la propia FTC, sirven para reunir evidencia y pueden hacerse cumplir judicialmente. Recibir uno no significa que la empresa haya sido demandada ni que se haya demostrado una infracción.
Después de revisar la información, la autoridad puede cerrar una investigación, negociar un acuerdo o impulsar una acción legal. La FTC tiene facultades para examinar prácticas comerciales injustas o engañosas, incluidas declaraciones u omisiones que puedan inducir a error a los consumidores.
Aplicado a la inteligencia artificial, ese marco plantea una pregunta central: ¿qué respaldo tienen las afirmaciones de una compañía cuando presenta un sistema como seguro, confiable o adecuado para determinada tarea? Desde una perspectiva regulatoria, los resultados de las evaluaciones internas pueden resultar tan relevantes como la publicidad y las condiciones de contratación.
La investigación también puede influir en el mercado internacional. Aunque sus efectos legales dependerán del procedimiento estadounidense, una eventual exigencia de cambios podría llevar a los desarrolladores a revisar productos, documentación y controles que utilizan clientes de distintos países. Ese resultado todavía es una posibilidad.