GOBIERNO

Publicado 05/10/2026

Estados Unidos convierte la inteligencia artificial en cuestión de Estado: Trump crea la Fuerza de la Superinteligencia

Donald Trump creó una nueva fuerza federal dedicada a la inteligencia artificial y designó al director de Inteligencia Nacional, Jay Clayton, para liderarla. El organismo tendrá 120 días para evaluar los riesgos y oportunidades de la tecnología y definir qué papel debe asumir el gobierno estadounidense.
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Donald Trump creó una nueva fuerza federal dedicada a la inteligencia artificial y designó al director de Inteligencia Nacional, Jay Clayton, para liderarla. El organismo tendrá 120 días para evaluar los riesgos y oportunidades de la tecnología y definir qué papel debe asumir el gobierno estadounidense.

Estados Unidos dio un nuevo paso para convertir el desarrollo de la inteligencia artificial en una cuestión estratégica de Estado. El presidente Donald Trump anunció la creación de la denominada “Super Intelligence Force”, un grupo federal que tendrá como objetivo coordinar la política estadounidense frente al rápido avance de la IA.

Al frente del organismo estará Jay Clayton, director de Inteligencia Nacional, quien tendrá la responsabilidad de articular el trabajo entre diferentes áreas del gobierno y actores externos.

La nueva fuerza deberá presentar en un plazo de 120 días un informe sobre los riesgos y oportunidades de la inteligencia artificial, además de analizar las herramientas con las que cuenta el gobierno para responder ante incidentes vinculados con esta tecnología.

Entre los temas que aparecen en el radar están los ciberataques, la seguridad nacional, el desarrollo tecnológico y los mecanismos de supervisión de los sistemas avanzados de IA.

 

 

La decisión también muestra hasta qué punto Washington considera que la inteligencia artificial dejó de ser únicamente un negocio de las grandes empresas tecnológicas para convertirse en una pieza central de la competencia económica, militar y geopolítica mundial.

La iniciativa llega además en medio de la carrera tecnológica entre Estados Unidos y China. Para la administración Trump, mantener el liderazgo estadounidense en los sistemas de inteligencia artificial más avanzados se convirtió en una prioridad estratégica.

La Fuerza de la Superinteligencia reportará directamente a la Casa Blanca y tendrá entre sus integrantes a funcionarios de áreas vinculadas con defensa, comercio, regulación y tecnología.

La carrera por la inteligencia artificial entra así en una nueva etapa: ya no compiten solamente las empresas. También compiten los Estados.