El relevamiento, encargado por BioCatch, consultó a 1.440 líderes de gestión de fraude, prevención de lavado de dinero, riesgo y cumplimiento normativo en bancos de 25 países, incluida la Argentina. El dato central es contundente: el 84% de los encuestados identifica a los agentes de IA como la principal vulnerabilidad explotable para la industria financiera durante los próximos 12 meses.
La preocupación no aparece en abstracto. Según el informe, el 88% de los líderes bancarios afirma que la inteligencia artificial ya incrementó la sofisticación del fraude, mientras que el 60% considera que la banca mediada por IA reducirá la eficacia de las defensas tradicionales. A su vez, el 72% cree que será muy difícil distinguir entre acciones legítimas asistidas por IA y operaciones maliciosas o manipuladas.
La llamada IA agéntica —sistemas capaces de ejecutar tareas, tomar decisiones operativas y actuar en nombre de usuarios o empresas— abre una nueva etapa para el sector financiero. El problema no es solo que los clientes puedan usar agentes de IA para operar con bancos, sino que los delincuentes también pueden utilizarlos para automatizar ataques, simular comportamientos humanos, manipular identidades digitales o evadir sistemas tradicionales de detección.
“La IA está transformando la forma en que los clientes interactúan con los servicios financieros, pero también está redefiniendo cómo los delincuentes ejecutan fraude”, señaló Gadi Mazor, CEO de BioCatch. Para el ejecutivo, la industria deberá avanzar hacia modelos capaces de interpretar comportamiento e intención en tiempo real, y no solamente validar credenciales o patrones históricos.

En el caso argentino, la encuesta incluyó a 60 profesionales de gestión de fraude, prevención de delitos financieros, riesgo y cumplimiento normativo en instituciones bancarias. Todos ocupan posiciones gerenciales o superiores: el 82% son directores o niveles superiores y el 18% forma parte de la alta dirección de sus bancos.
El dato local más fuerte es que el 93% de los bancos argentinos reporta un aumento en los intentos de fraude, una cifra superior al promedio global. Además, el 97% considera que los agentes de inteligencia artificial serán la principal vulnerabilidad para la industria financiera.
La muestra argentina también refleja que se trata de entidades de peso dentro del sistema financiero. Casi todos los encuestados, el 98%, trabajan en instituciones con más de 10 millones de dólares en activos administrados. El 90%afirma que su banco posee más de 100 millones de dólares en activos, el 72% más de 1.000 millones y el 10% más de 10.000 millones.
A nivel global, el informe confirma un crecimiento sostenido del fraude. El 81% de los líderes bancarios reporta un aumento en los intentos de fraude, frente al 71% registrado en 2025. En América Latina, además, el porcentaje de instituciones que reportan un incremento en pérdidas por fraude pasó del 57% al 78% interanual.

Hasta ahora, buena parte de la seguridad bancaria se apoyó en contraseñas, doble factor de autenticación, validación biométrica, alertas transaccionales y análisis de patrones. Pero la irrupción de agentes de IA plantea una dificultad distinta: muchas operaciones pueden parecer legítimas desde el punto de vista técnico, aunque hayan sido inducidas, manipuladas o ejecutadas por sistemas automatizados con fines fraudulentos.
Ese cambio obliga a repensar las defensas. La pregunta ya no será únicamente si una persona es quien dice ser, sino si la acción que está realizando responde a una intención legítima o a una manipulación externa.
Para la banca argentina, el escenario combina tres presiones simultáneas: crecimiento del fraude, digitalización acelerada de los servicios financieros y avance de nuevas herramientas de IA capaces de escalar ataques con mayor velocidad y sofisticación.
La conclusión del informe es clara: la inteligencia artificial no solo transforma la experiencia del usuario financiero. También redefine el delito digital. Y para los bancos, la próxima frontera de seguridad estará en comprender el comportamiento, la intención y el contexto de cada operación en tiempo real.