
La visita fue encabezada por el presidente del organismo, Daniel Salamone, junto al director Walter Sione, quienes mantuvieron un encuentro con el intendente Marcelo Cerutti y supervisaron el funcionamiento de la planta. Parte de estos ladrillos ya se utilizan en obras locales, como viviendas para adultos mayores y aulas escolares, lo que muestra un avance concreto en la transferencia tecnológica desde el sistema científico hacia la comunidad.
Salamone destacó el valor estratégico de este tipo de desarrollos: la posibilidad de transformar conocimiento científico en soluciones reales. Según señaló, iniciativas como la de Crespo permiten convertir un residuo contaminante en un recurso útil, integrando ciencia, producción y economía circular. También subrayó que estos proyectos permiten visibilizar de forma tangible el impacto de la ciencia argentina en la vida cotidiana.
Desde el municipio, Cerutti remarcó que el trabajo conjunto con el CONICET se apoya en una política sostenida de separación de residuos en origen, implementada en la ciudad desde hace más de 30 años. Este sistema facilita la reutilización de materiales y potencia el desarrollo de soluciones productivas locales basadas en la sustentabilidad.
Por su parte, Sione puso el foco en la transferencia tecnológica como eje central del proceso. Señaló que el desarrollo realizado por el CEVE no solo fue validado en laboratorio, sino que logró escalarse a una planta municipal, lo que abre la posibilidad de replicar el modelo en otras ciudades del país.

Cómo funcionan los ladrillos PET
La tecnología desarrollada por el CONICET consiste en un proceso que combina plástico PET triturado (principalmente de botellas) con arena, cemento y agua. Esta mezcla forma un mortero que luego se moldea, vibra y compacta en moldes específicos.
El proceso incluye etapas de secado y curado, fundamentales para garantizar las propiedades mecánicas del material. El resultado son ladrillos con buenas condiciones térmicas y de aislamiento, además de una resistencia adecuada para su uso en construcción.

Impacto ambiental y productivo
El principal diferencial de esta tecnología es su doble impacto:
Reduce residuos plásticos que tardarían años en degradarse
Genera materiales de construcción sustentables
Promueve la economía circular a nivel local
Articula ciencia, Estado y comunidad en un mismo proceso productivo
Desde el Parque Ambiental de Crespo, destacaron que la implementación de esta tecnología no solo tiene impacto ambiental, sino también social: fortalece el compromiso ciudadano con el reciclaje y demuestra que los residuos pueden convertirse en recursos con valor económico.