El buque, identificado como Hull 096, fue encargado por Buquebus y está destinado a cubrir rutas de alta demanda entre Argentina y Uruguay, principalmente Buenos Aires–Colonia y Buenos Aires–Montevideo. Según la información técnica difundida por el astillero, tendrá capacidad para transportar hasta 2.100 pasajeros y alrededor de 225 vehículos, cifras inéditas para un ferry eléctrico de estas dimensiones.

Desde el punto de vista tecnológico, el proyecto marca un récord global: incorpora el sistema de baterías marítimas más grande jamás instalado en un barco, con una capacidad energética medida en decenas de megavatios hora. El sistema fue desarrollado junto a la firma finlandesa Wärtsilä y permitirá una operación de cero emisiones directas durante la navegación, reduciendo tanto el impacto ambiental como el ruido y las vibraciones.

Sin embargo, el inicio de las pruebas no implica todavía su entrada inmediata en servicio comercial en el Río de la Plata. La viabilidad plena del proyecto depende de un factor clave: la infraestructura de carga eléctrica en los puertos de ambos países. Para que el ferry pueda operar con la frecuencia prevista, será necesario contar con sistemas de carga de alta potencia, tiempos de recarga optimizados y una red eléctrica confiable, idealmente con un bajo nivel de emisiones asociadas.
En ese sentido, el barco representa más que una incorporación puntual a la flota de Buquebus. Funciona como un caso testigo para evaluar si el transporte marítimo eléctrico de gran escala es replicable en América Latina. Su impacto real no se medirá solo por la innovación técnica, sino por la capacidad de los Estados y operadores privados de acompañar el cambio con inversión energética, planificación portuaria y regulación adecuada.

Si logra consolidarse, el ferry podría convertirse en un antecedente clave para acelerar la transición hacia un transporte fluvial y marítimo más sostenible en la región. Si no, quedará como un hito tecnológico aislado. El resultado dependerá menos del barco —que ya es una realidad— y más de las decisiones que se tomen en tierra.