INTELIGENCIA ARTIFICIAL

Publicado 22/10/2026

La inteligencia artificial desborda a la industria de los chips: los fabricantes ya reciben pedidos para 2030

El crecimiento de la inteligencia artificial está llevando a la industria mundial de semiconductores a una situación inédita. La demanda de maquinaria para fabricar chips avanzados crece a tal velocidad que algunos clientes ya están interesados en reservar capacidad de producción para 2029 y 2030.
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El crecimiento de la inteligencia artificial está llevando a la industria mundial de semiconductores a una situación inédita. La demanda de maquinaria para fabricar chips avanzados crece a tal velocidad que algunos clientes ya están interesados en reservar capacidad de producción para 2029 y 2030.

La empresa neerlandesa ASML, uno de los proveedores más importantes de equipos para fabricar semiconductores, reconoció que la demanda prevista para 2027 y 2028 supera su capacidad de suministro actualmente planificada.

La situación refleja las dimensiones de las inversiones que están realizando las grandes compañías tecnológicas para ampliar sus centros de datos y desarrollar sistemas de inteligencia artificial cada vez más potentes.

 

 

Una industria que no consigue producir lo suficiente

ASML fabrica sistemas de litografía utilizados en la producción de los semiconductores más avanzados del mundo. Sus principales clientes incluyen a TSMC, Samsung e Intel, empresas fundamentales para el suministro mundial de procesadores.

En la presentación de sus resultados correspondientes al tercer trimestre de 2026, la compañía informó ventas por 11.700 millones de euros y ganancias netas por 5.000 millones de euros.

Su director ejecutivo, Christophe Fouquet, explicó que algunos clientes ya expresaron interés en realizar pedidos para 2029 e incluso 2030.

La empresa había anunciado planes para incrementar su capacidad de producción un 30% en 2027 y otro 30% en 2028. Sin embargo, ahora reconoce que esas ampliaciones podrían resultar insuficientes para satisfacer la demanda.

 

 

La carrera por la inteligencia artificial presiona a toda la economía tecnológica

La expansión de la inteligencia artificial requiere enormes cantidades de procesadores especializados, memorias avanzadas y sistemas de almacenamiento.

Empresas como Nvidia dependen de fabricantes como TSMC, que a su vez necesitan los equipos de ASML para aumentar su producción.

Esto genera una cadena de dependencia industrial en la que la capacidad de una sola empresa puede condicionar el crecimiento de buena parte del sector tecnológico.

El riesgo es que los límites de producción de semiconductores retrasen proyectos, encarezcan las inversiones y profundicen la competencia entre las grandes potencias tecnológicas.

La situación también demuestra que el futuro de la inteligencia artificial no depende exclusivamente de nuevos algoritmos. La disponibilidad de fábricas, maquinaria, energía e infraestructura se convirtió en una cuestión decisiva.

La inteligencia artificial promete transformar la economía mundial, pero su expansión enfrenta un límite cada vez más evidente: la capacidad física de fabricar los chips que necesita.