Uno de los rumores más consistentes apunta al A20 Pro, el procesador que impulsaría a los modelos iPhone 18 Pro y Pro Max. Fabricado en 2 nanómetros, este chip representaría un nuevo hito para Apple Silicon, con mejoras significativas en rendimiento y consumo energético.
La novedad no estaría solo en la potencia bruta: el A20 Pro estaría optimizado para IA ejecutada directamente en el dispositivo, reduciendo la dependencia de la nube y reforzando la estrategia de Apple Intelligence.
En esa misma línea, los modelos Pro incorporarían 12 GB de RAM, una cifra inédita en la historia del iPhone, pensada para sostener tareas complejas de inteligencia artificial, fotografía computacional y multitarea avanzada.

Pantalla sin interrupciones: el principio del fin de la Dynamic Island
Otro de los cambios que más expectativa genera es el posible rediseño frontal. Distintas fuentes señalan que Apple avanzaría hacia Face ID bajo la pantalla, lo que permitiría reducir drásticamente —o incluso eliminar— la actual Dynamic Island en los modelos Pro.
El objetivo es claro: una experiencia visual más inmersiva, con menos elementos visibles y mayor protagonismo del contenido. No sería un cambio abrupto, sino un paso más en la obsesión histórica de Apple por “hacer desaparecer” el hardware.
Cámaras: evolución controlada, no revolución
En el apartado fotográfico, Apple mantendría una lógica continuista pero refinada. Los rumores hablan de:
Más que sumar megapíxeles, Apple buscaría mejorar el procesamiento de imagen apoyado en IA, especialmente en condiciones de baja luz y video.

Una estrategia de lanzamiento diferente
También aparece un dato llamativo en la hoja de ruta: el iPhone 18 podría no lanzarse completo al mismo tiempo. Analistas sugieren que Apple priorizaría los modelos Pro en su tradicional evento de septiembre, mientras que las versiones estándar llegarían más tarde, incluso en 2027.
El motivo no sería comercial sino tecnológico: integrar nuevas arquitecturas de chip, sensores bajo pantalla y sistemas de IA sin comprometer calidad ni escala de producción.
Más IA, menos ruido
El iPhone 18 llegaría con una versión madura de Apple Intelligence, integrada de forma transversal en iOS. No se trataría de “funciones llamativas”, sino de IA silenciosa: edición inteligente de fotos, asistentes contextuales, respuestas predictivas y automatizaciones que operan en segundo plano.
Apple parece apostar a una narrativa distinta a la de sus competidores: menos promesas grandilocuentes y más integración real en la experiencia diaria.

Si los rumores se confirman, el iPhone 18 no será solo una actualización anual. Podría convertirse en un modelo bisagra, comparable al iPhone X en su momento: menos cambios visibles, pero una transformación profunda en cómo el dispositivo procesa información, se relaciona con el usuario y ejecuta inteligencia artificial.
En silencio, como suele hacerlo Apple, el próximo iPhone estaría preparándose para redefinir —otra vez— el estándar de la industria.