Una tecnología para reducir las emisiones de metano del ganado, un dispositivo que ayuda a localizar lesiones durante una cirugía y una plataforma que utiliza inteligencia artificial para detectar retinopatía diabética tienen algo en común: son tres de los ocho proyectos finalistas del IB50K 2026.
El concurso, organizado por el Instituto Balseiro, llega a su 16.ª edición con el objetivo de ayudar a jóvenes equipos a transformar desarrollos científicos en empresas de base tecnológica. La convocatoria entrega premios por un valor equivalente a 50.000 dólares, además de mentoreo, capacitación y servicios tecnológicos.
Entre los seleccionados figura Agrosintex, un aditivo biotecnológico para la alimentación bovina que, según la presentación difundida por el Balseiro, redujo más del 99 % de las emisiones de metano entérico en pruebas in vitro realizadas en el INTA. Ese resultado corresponde a una etapa de validación de laboratorio y no equivale todavía a una reducción comprobada en rodeos comerciales.

En salud, Gamma Tracker propone un dispositivo para localizar durante una operación lesiones previamente marcadas con radiofármacos PET. ReNerv desarrolla un conector bioabsorbible para lesiones nerviosas, junto con una plataforma de IA que asiste su diseño. Retinar, por su parte, aplica teleoftalmología e inteligencia artificial al tamizaje de la retinopatía diabética: sus modelos fueron validados, según el instituto, con más de 61.000 imágenes y la herramienta ya se utilizó en más de 500 pacientes.
La energía y la industria también tienen representación. H2Hydra trabaja en un gemelo digital para proyectos de hidrógeno verde y sus derivados, integrando datos, física e IA desde la elección del sitio hasta la operación de una planta. Otro equipo propone mejorar, mediante modelos físicos y aprendizaje automático, la predicción de un parámetro clave para la operación de centrales nucleares. MOFcore SAS desarrolla materiales para remover contaminantes de efluentes industriales, mientras que ScleriX busca producir bioinsumos agrícolas más resistentes mediante fermentación.

Los proyectos reúnen a estudiantes y graduados de instituciones de distintas provincias, entre ellas las universidades nacionales de Rosario, Córdoba, Tucumán y La Plata, el ITBA, la Universidad Siglo 21, el Instituto PLADEMA de la UNICEN y el propio Balseiro. Para elegirlos, los evaluadores consideraron la innovación, la oportunidad de negocio, la composición de los equipos, la madurez tecnológica y el impacto social, ambiental y económico.
La selección muestra una oportunidad para la Argentina: convertir capacidades de investigación en soluciones que puedan producirse, venderse y crecer. También deja a la vista el desafío que sigue para cada equipo. Una prueba de laboratorio, un prototipo o una validación inicial son pasos decisivos, pero llevar una tecnología al mercado exige más desarrollo, inversión y adopción por parte de sus futuros usuarios.
Los finalistas tendrán una jornada de mentoreo el 28 de septiembre y defenderán sus planes ante el jurado el 29 de octubre. La premiación será al día siguiente en el Centro Atómico Bariloche. Desde su creación, el IB50K recibió 267 proyectos de más de mil jóvenes emprendedores y, de acuerdo con sus organizadores, contribuyó al desarrollo de 15 emprendimientos y empresas.